| EL SERMÓN DE FRAY MAMERTO ESQUIÚ Y LA CONSTITUCIÓN NACIONAL |
Por Liliana Fernández Lalli
Relación con los fines de la constitución
Tenemos presente que nuestra Constitución Nacional tiene como fin principal la libertad y dignidad del hombre. Por tratarse de un sistema personalista el hombre es el fin en sí mismo y por lo tanto se pretende proteger sus derechos, pero sobre todo su libertad y dignidad.
Fray Mamerto Esquiú lo explica de la siguiente manera: "¡Que el individuo, el ciudadano, no sea absorbido por la sociedad, que ante ella se presente vestido de su dignidad y derechos personales; que éstos queden libres de la sumisión a cualquiera autoridad! Esto es igualmente equitativo: y el carácter prominente de los pueblos civilizados es esta noble figura, que no ofrece el cuadro de la civilización antigua, y que nos trajo la Religión con su doctrina, y el ejemplo de los fieles, que inmóviles resistían el impulso tiránico de los gobiernos, de las leyes, de las preocupaciones del mundo entero. He aquí, señores, en esta noble independencia, la única verdadera libertad, la que es el fundamento de las naciones y elemento de que viven: la preciosa libertad, que apenas conoce nuestra patria, y cuya existencia está insinuada teóricamente en dos actos, el de su sanción el año de 1816, y el de su fórmula en 1853: nuestros padres, de pie, con la mano en el corazón, y sus ojos en el Cielo, la juraron, y se convocaron para el día siguiente a cumplir su juramento."
Tanto el sermón como el preámbulo de nuestra Constitución se deja en claro que deben quedar asegurados los beneficios de la libertad.
Nuestra constitución, como la de muchos otros países, tuvo como raíz histórica la necesidad de asegurar la exteriorización jurídica de una nueva idea política dominante; y aunque en el sermón se hace alusión a la tardanza, la Constitución es también un símbolo del nacimiento de la federación.
Por último, recordemos que uno de los conceptos de la Constitución es ser un símbolo de unidad nacional (concepto sociológico) respondiendo a valores históricos y políticos. Se trata de afianzar la seguridad jurídica.
Relación con los temas de la constitución
A fin de describir esta relación, considero razonable recordar algunas de las características de nuestra Constitución, las que a su vez Fray Mamerto Esquiú deja a la luz en su Sermón:
- Contamos con una Constitución escrita, codificada, rígida y normativa. A mi criterio una de las características más importante de nuestra constitución es la rigidez; ya que esta característica es la que demuestra no solo la interpretación que debemos hacer de nuestra constitución sino también como fueron formuladas sus normas.
El sermón se refiere a este tema: "La vida y conservación del pueblo argentino dependen de que su Constitución sea fija; que no ceda el empuje de los hombres; que sea un ancla pesadísima a que este asida esta nave, que ha tropezado en todos los escollos, que se ha estrellado en todas las costas, y que todos los vientos y todas las corrientes la han lanzado. Renunciamos con justicia a nuestra primera metrópoli; descabezamos después la República, y todos los pueblos se precipitan a apoderarse de la presa; conquistamos la soberanía nacional, después la soberanía provincial; y si no es la debilidad de nuestras campañas, habríanse erigido en nuestro suelo desierto cien estados soberanos: destruimos la monarquía, fuimos republicanos, ora unitarios, ora federales; reacción, anarquía, gobierno de un año, de dos años, triunviratos, dictaduras, oligarquías... ¡Válgame Dios!, ¡Astros apagados que salen de su órbita y los traspasa todo; tan pronto se lanza en abismo de oscuridad y de hielo, como cae en los incendios voraces de una estrella! Como los pueblos hemos ido los individuos reclamando soberanía para nuestro yo, ¡Y ved aquí que cada uno se hace enemigo de todos!"
En mi opinión no se trata de una rigidez respecto de la reforma de la misma, sino a la estabilidad que la Constitución debe presentar (primer requisito que Fray Mamerto Esquiú deja a la luz en su sermón). Esta característica es un atributo fundamental, afianza la seguridad jurídica y debe representar para los ciudadanos un símbolo de unidad nacional.
Otra de las características con la cual podemos relacionar esta parte del sermón es la generalidad.
Si las normas son generales podrán encuadrarse en ellas todas las hipótesis posibles, sin necesidad de continuas reformas para incorporar situaciones no previstas por el constituyente.
De todos modos, que sea fija no quiere decir que no pueda reformarse. Solo que, para que esto suceda, es necesario seguir un determinado procedimiento establecido por la propia Constitución:
Artículo 30.- La Constitución puede reformarse en el todo o en cualquiera de sus partes. La necesidad de reforma debe ser declarada por el Congreso con el voto de dos terceras partes, al menos, de sus miembros; pero no se efectuará sino por una Convención convocada al efecto.
Distinguir el poder constituyente y los poderes constituidos, la reforma debe ser declarada por el Congreso y efectuada por un órgano extraordinario llamado Convención Constituyente. Dicha Convención estará conformada por los convencionales quienes para ocupar dicho lugar deberán cumplir con los mismos requisitos establecidos para ser diputado.
Fray Mamerto Esquiú, también tomó en cuenta la necesidad de la reforma y dijo: "No rechazo modificaciones en las leyes por sus órganos competentes; los tiempos, las circunstancias, el interés común, tal vez lo reclaman, pero si es para ensanchar la órbita de nuestra libertad, por contemporizar intereses particulares cualesquiera, fácil es prever la eterna dominación de dos monstruos en nuestro suelo; anarquía y despotismo."
Sin embargo dejó en claro que esa reforma debe ser realizada es pos al bienestar general y no del interés particular. La constitución es un conjunto y no pueden dejarse de lado sus normas para conveniencia propia. Agrega al respecto: " Sumisión universa, que abrace todos los puntos de la ley sin exceptuar ninguno. No hay un hombre que no tenga que hacer el sacrificio de algún interés; y si cada uno adopta la Constitución, eliminando el artículo que está en oposición a su fortuna, a su opinión, o a cualquier otro interés, ¿pensáis que quedaría uno solo?, ¿quedaría fuerza ninguna, si cada uno tira la suya?, ¿quedaría en la carta constitucional la idea de soberanía que supone, si cada individuo, hombre o pueblo fuese arbitro sobre un punto cualquiera que sea?"
Este párrafo no solo esta relacionado con la reforma en sí, sino que también se refiere a la interpretación que debe hacerse de la Constitución. Debemos aplicarla en su conjunto, sin dejar de lado ninguna de sus normas. Esto requiere de una interpretación sistemática; la constitución debe ser tomada como un sistema que abarca un conjunto de normas y principios relacionados entre sí, no pueden tomarse las normas acorde a la conveniencia de cada ciudadano.
Con relación a lo anterior manifestó Esquiú: "Obedeced , señores, sin sumisión no hay ley, sin leyes no hay patria, no hay verdadera libertad: existen sólo pasiones, desorden, anarquía, disolución, guerra y males de que Dios libre eternamente a la República Argentina....".
Opinión Personal
Todo trabajo, acorde a mi criterio, debe dejar una enseñanza. Este trabajo en particular, mas allá de la relación que uno puede establecer entre el Sermón y la Constitución, nos deja un mensaje mucho más profundo: "REFLEXIONAR".
Reflexionar respecto de los problemas que el país esta sufriendo, sabiendo que no se deben a una crisis económica, o a mal desempeño de los político; sino a una crisis institucional.
Una crisis que deriva de la falta de aplicación y respeto por las leyes en general, pero sobre todo de la Ley fundamental: nuestra Constitución.
¿Dónde quedaron los derechos y garantías para todos los hombres? ¿El principio de igualdad? ¿La intención que tuvieron los constituyentes al momento de crear la constitución?
"La vida y conservación del pueblo argentino dependen de que su Constitución sea fija; que no ceda al empuje de los hombres; que sea una ancla pesadísima a que esté asida esta nave, que ha tropezado en todos los escollos, que se ha estrellado en todas las costas, y que todos los vientos y todas las corrientes la han lanzado."
Incluyo esta frase de Fray Mamerto Esquiú en la conclusión de este trabajo, dado que creo que si lo enunciado en ella se aplicara actualmente, la situación del país podría comenzar a cambiar. También soy consciente de que la aplicación de la ley debe promoverse mediante los representantes del pueblo, en pro a los intereses y el bienestar de la Nación y no a sus intereses particulares.
Estamos viviendo una situación en la cual el primer derecho que se viola es el de igualdad:
Art. 16: "...Todos los habitantes son iguales ante la ley..."
Si somos iguales debemos (o deberíamos) tener los mismos derechos. La realidad es otra; estamos en el país de los "conocidos", no solo para obtener privilegios o un puesto de trabajo, sino para aplicar la ley o no; para el cumplimiento de la ley o no; entre otros temas.
Si tenemos en cuenta los fines de la Constitución y a su vez la alusión que realiza Fray Mamerto Equiú sobre el tema, surge otra pregunta: ¿Cuántos habitantes de nuestro pueblo argentino ya perdió la dignidad?. ¿Que político defiende la dignidad de los hombres?
Considero, a diferencia de muchos autores (entre ellos, Marcos Aguinis), que la aplicación de las leyes solucionaría muchos más problemas que la creación de nuevas leyes; ya que si éstas siguen sin cumplirse sólo tendremos más normas pero ninguna solución. Debemos recordar que uno de los objetivos de la creación de nuestra constitución fue establecer la idea política dominante y que esa idea aplique.
Estoy segura de que existen muchas cosas que pueden hacerse para cambiar las consecuencias que estamos viviendo por ésta crisis institucional (sobre todo política). Por ello, quiero agregar una frase que Fray Mamerto Esquiú pronuncia en su Sermón que considero aplicable a la conclusión arribada:
"...cuando los pueblos,
pasado el vértigo consiguiente a una transformación inmensa, sosegada
la efervescencia de mil intereses encontrados y excitados por un hombre de la
providencia, se aúnan y levantan sobre su cabeza el libro de la Ley,
y vienen todos trayendo el don de sus fuerzas, e inmolando una parte de sus
libertades individuales, entonces existe una creación magnífica
que rebosa vida, fuerza, gloria y prosperidad: entonces la vista se espacia
hasta las profundidades de un lejano porvenir."