LA CUMBRE MUNDIAL SOBRE EL DESARROLLO SOSTENIBLE DE JOHANNESBURGO, 2002

Por María del Pilar GARCIA MARTINEZ,  Ariel LERZO, María Florencia RODRÍGUEZ PADILLA y Luciana María RUGNA

“Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen al suelo se escupen a sí mismos. La tierra no pertenece al hombre, el hombre pertenece a la tierra.”

(Carta del jefe de Seattle)

“No hemos heredado el mundo de nuestros padres, sino que lo hemos tomado prestado de nuestros hijos.”

(Conocido aforismo)

“Hay suficiente riqueza en el mundo para satisfacer las necesidades de todos, pero no hay suficiente riqueza para satisfacer la avaricia de algunos.”

(Mahatma Gandhi)

INTRODUCCIÓN

La palabra ecología se integra etimológicamente por “oykos”, que significa “casa” y por “logos”, estudio o tratado. Podría interpretarse como el “estudio de la tierra”.

La ciencia de la Ecología, propuesta por Ernesto Haeckel en 1866, se orienta principalmente al análisis de los ecosistemas, que son unidades constituidas por un conjunto de seres vivios interrelacionados entre sí, y con la unidad topográfica  que sustenta. Un ecosistema puede formarse en un estanque, un bosque o una isla por ejemplo. El conocimiento que esta ciencia proporciona es esencial para tomar decisiones y forjar instrumentos de política ambiental.

En su origen el ambiente fue el conjunto de medios naturales que sustentaron al Hombre; con la evolución, el ser humano lo fue sustituyendo por un ambiente cada vez más artificial. Este deterioro de la Naturaleza compromete a toda la Humanidad; el Sujeto que lo provoca suele ser difuso y múltiple, pero identificable por sectores industriales, sociales, etc.

La Ecología abarca lo ambiental, implica un retorno a la vida natural tanto en la alimentación, como en la higiene, la vestimenta.

En la Antigüedad el hombre siempre tuvo plena conciencia de su dependencia del ambiente, y sus primeras normas religiosas y jurídicas consagraron su protección.

Todas las culturas primitivas temían a los elementos naturales, los deificaban les ofrecían sacrificios para que preservaran su ambiente natural. El Antiguo Testamento obliga a dejar la cosecha sin recoger un año de cada siete (Exodo 23:10,11) e impone otras conductas protectoras del ambiente. El derecho medieval reservó los bosques señoriales y los cotos de caza a los privilegiados. Con la Revolución Industrial y el triunfo de las ideas económicas, se privilegió la acumulación de riquezas a expensas del ambiente.

Si bien ni en nuestro país ni en el resto del mundo nunca se perdió la conciencia ambiental, muchas veces para impulsar actividades o favorecer determinados intereses, se sancionaron normas jurídicas y tomaron decisiones que perjudicaron al ambiente.

La fuerza que los códigos civiles dieron al derecho de Propiedad, hizo creer a los propietarios que los facultaba a degradar sus bienes aún dañando al ambiente ajeno.

El fraccionamiento excesivo de la propiedad que estimuló el régimen sucesorio, la colonización y la reforma agraria, apresuró el deterioro de los suelos.

El derecho minero permitió destruir elementos del ambiente siempre que se compensase a sus propietarios: también promovieron la explotación de otros recursos las leyes de agua, bosques, caza y pesca sin proveer mecanismos suficientes para limitar su deterioro.

Como contrapartida al peligro ambiental que el desarrollo económico generaba, se fueron sancionando algunas normas especiales, pero en general faltó una actividad administrativa adecuada y un enfoque integral de ambiente.

La aceleración del desarrollo económico después de la segunda posguerra, requirió cantidades crecientes de recursos naturales, cuya escasez y agotamiento fue cada vez más notoria, asimismo se fueron acumulando mayores cantidades de residuos, es decir que el problema ambiental se acentuó.

Los hombres de ciencia lo advirtieron y los medios de comunicación masiva difundieron abundante información sobre el deterioro ambiental.

La conjunción de los factores enunciados habría de provocar en todo el mundo una gran agitación ambiental que fue creciendo, y no ha disminuido aún. Tan explosivo fue el reclamo de la comunidad por sus derechos al ambiente, que ilustres juristas los calificaron como derechos de tercera o cuarta generación, como si fueran producto de una avanzada tecnología, sin advertir que fue uno de los primeros derechos que el Hombre reclamó.

Frente a esto los Estados  emprendieron reformas jurídicas y administrativas. Francia reformó su legislación del agua (1964) que hasta entonces daba amplias atribuciones a los propietarios de los fundos civiles; en 1971 creó el Ministerio de Protección de la Naturaleza y del Ambiente, que gozaba de alta jerarquía pero carecía de presupuesto autónomo.

Los Estados Unidos sancionaron una Ley de Política Ambiental que creó el Consejo de Calidad Ambiental en 1969 y, al año siguiente creó la Agencia de Protección Ambiental (ambos organismos dependen directamente del Presidente de la Nación).

El Japón en cambio, sancionó en 1970 un paquete de leyes que reformaba la legislación para adaptarla a requerimientos ambientales y creó una Agencia Nacional del Ambiente.

En el ámbito de  La Comunidad Internacional se dieron diversas respuestas a través de los años:

·        1972: Los líderes mundiales deciden reunirse cada diez años para analizar el estado del medio ambiente y el impacto del desarrollo sobre la naturaleza. Los gobiernos se reúnen en Estocolmo, Suecia, en la conferencia sobre medio ambiente humano de la ONU para debatir sobre aspectos ambientales a escala planetaria. Esta reunión concretó los principios básicos sobre problemas ambientales y las obligaciones de los individuos y de los estados para resolver estos problemas.

·         1982: Conferencia de la ONU en Nairobi, Kenya. En plena Guerra Fría, la reunión fracasa en el intento de convertirse en la cumbre oficial de la tierra.

·        1987: La Comisión Brundtland formaliza en su informe anual el concepto de "desarrollo sostenible". Desde entonces el término ha estado presente en las agendas de los gobiernos, organismos internacionales, empresas, etc.

·        1992: Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, Brasil. Los líderes mundiales adoptan un plan de acción para el desarrollo sostenible global, conocido como agenda 21. Se generó un ambicioso programa para luchar contra el cambio climático, proteger la biodiversidad y erradicar la generación de la sustancias tóxicas. Se considera la cumbre internacional más importante sobre medio ambiente jamás celebrada.

·        2002: Cumbre de la Tierra en Johannesburgo, Sudáfrica, entre el 26 de agosto y el 7 de septiembre. El objetivo fue la revisión de la agenda 21 y el relanzamiento del compromiso de los Estados con el “desarrollo sostenible”.

LOS GRANDES PROBLEMAS AMBIENTALES

Algunos de los  principales problemas comunes a toda la humanidad son:

1.                 La extinción acelerada de especies vivas

2.                 La acumulación de residuos

3.                 La disminución de la Capa de Ozono

4.                 El cambio climático

1.                  El Hombre destruye aceleradamente ecosistemas naturales para implantar cultivos homogéneos, expandir las comunicaciones, instalar industrias, explotar yacimientos mineros y urbanizar.

    Así desaparecieron los extensos bosques que cubrían Europa, Asia y nuestra pampa húmeda y semi-árida. Actualmente se están destruyendo las selvas húmedas tropicales, incluida la Amazona.

Su quema incrementa el calentamiento global de la Tierra; al disminuir la evaporación  y la infiltración del agua, se afecta el ciclo ecológico y, además, disminuye sensiblemente la diversidad biológica del planeta.

Cada día el hombre extingue casi un centenar de especies vivas, promedio que sigue aumentando. La mitad de las especies vivas se alojan en esas selvas tropicales que sólo cubren el 6%  de la superficie terrestre. Entre esas especies que se están extinguiendo; la humanidad puede perder para siempre fuentes de producción alimenticias o medicinales, información científica u otros beneficios.

Debe detenerse o por lo menos limitarse esa destrucción:

-RESERVANDO ecosistemas completos en su medio, o rescatando algunas especies en zoológicos, jardines botánicos, o bancos de genes.

-REGULANDO el desarrollo de otro modo, de tal manera que puedan generar beneficios económicos con el menor costo ecológico posible. 

2.                  Al crecer la población, crece también la oferta de bienes y productos para su consumo, lo que hace crecer correlativamente el volumen de residuos.

Mientras la mayoría de los frutos y productos se consumen, sus residuos se acumulan. Su transformación espontánea es muy lenta.

La primera actitud del hombre fue alejar sus residuos pero dado el carácter acumulativo señalado cada vez hay menos lugar adonde llevarlos. Las soluciones consisten en activar su transformación y abandonarlos o mejor reciclarlos para que vuelvan a usarse.

Las comunidades mas desarrolladas son las que más residuos generan pero también tienen la tecnología y los recursos económicos para activar su reciclado. Un habitante de Nueva York genera su propio peso en basura en un mes, una de Hamburgo en dos meses y uno de Manila en cuatro; uno de Buenos Aires tarda algo más de dos meses. Como la quema de basura emite gases dañosos y deja residuos muy contaminantes se la usa como lo que se llama “relleno sanitario” (que no lo es tanto por el modo que contamina el terreno rellenado, el agua superficial y la subterránea).

El problema no es sólo cuantitativo, sino también cualitativo. El uso de materiales plásticos no degradables abarató el envase, pero no compensó a la comunidad del perjuicio que causa la dificultad de eliminación de esos materiales una vez usados.

Otro grave problema lo plantean los residuos peligrosos para la salud y la vida como son los químicos, los provenientes de establecimientos hospitalarios, y los nucleares.

La mala práctica de exportar residuos tóxicos a países deprimidos dio triste notoriedad al carguero Pelícano que durante dos años buscó donde descargar las cenizas tóxicas que llevaba, hasta que en noviembre de 1968 apareció vacío.

Para evitar que la circulación internacional de estos residuos sea clandestina, se celebró el Convenio de Basilea el 22 de marzo de 1989 ratificado por nuestro país, que luego reguló la materia por la ley Nº 24061 (18-12-91).

Empresas instaladas en Gran Bretaña y Francia ofrecieron la solución económica de recibir ese tipo de residuos que nadie quiere cobrando para ello, pero el transporte pro mar acentuó el peligro.

Aún cuando se han desarrollado tecnologías muy seguras para su almacenamiento, los residuos más amenazadores son los Nucleares, por la muy larga duración de sus efectos, por su magnitud, y por el temor a cualquier error de cálculo en las medidas  de seguridad. Por ello es que ningún país quiere recibirlos. Se teme que vuelvan a sumergirlos en las profundidades oceánicas, y hasta se estudia la alternativa de mandarlos al espacio exterior.

Ya la Humanidad tuvo que soportar las consecuencias de accidentes que incorporaron deshechos nucleares al ambiente, como fue la explosión ocurrida en los alrededores de Kyshtym, en los Urales, y el incendio del reactor británico de Sellafield, ambos a fines de 1957; además del accidente ocurrido en la base nuclear de Chernobyl.

Con esto, se retrajo sensiblemente la generación  de energía nuclear, agravando la dependencia de los combustibles tradicionales.

3.                  El Clorofluorcarbono (C.F.C.), una de cuyas variedades se conoce en nuestro país como gas freón, se obtiene por síntesis a muy bajo costo, es inerte, estable y no tóxico. Estas cualidades difundieron su uso en refrigeradores a partir de la década del 20, y luego en aerosoles y espumas plásticas. Aunque inofensivo para el usuario, resultó altamente dañoso para la atmósfera, no sólo porque contribuye activamente al recalentamiento global, sino porque el cloro liberado por su descomposición, destruye la Capa de Ozono (que es la que retiene la mayor parte de los rayos ultravioletas que provienen del Sol).  Una exposición excesiva a tales rayos debilita el sistema inmunológico de los seres vivos y origina quemaduras y el temido cáncer de piel.

Si bien ya en 1974 dos científicos californianos (Molina y Rowland) habían alertado sobre el riesgo, recién en 1985 se advirtió que esa capa se había reducido a la mitad sobre la Antártida.

La alarma que cundió indujo a un grupo de naciones a celebrar el       Protocolo de Montreal del 16-9-1988, ratificado por la ley 23.778 que impuso una reducción de más de la mitad de CFC para fin de siglo. Luego, una reunión realizada en Londres redujo a cero. Además creó un fondo internacional para ayudar a los países en desarrollo a adoptar tecnologías que no dañen la Capa de Ozono.

     Subsisten sin embargo varios problemas por resolver. Uno es que la producción de hidroclorofluorcarbonos (que son menos dañosos, pero dañosos al fin) no ha sido prohibida; otro es que el CFC tarda unos quince años en llegar a la Capa de Ozono por lo que el daño más grave está en camino; también la quema de combustible fósiles y el uso de fertilizantes destruye la Capa, y el otro es que los sustitutos que nos son dañosos son producidos por o bajo la licencia de un reducido grupo de empresas originarias de los países desarrollados que más han contribuido a la destrucción de la Capa de Ozono. La humanidad deberá sustituir los productos destructivos. Los productores deberán advertir la composición de sus productos.

4.                  La Capa de anhídrido carbónico y otros gases que cubre la tierra retiene parcialmente el calor que la superficie de ésta expele en forma de rayos infrarrojos, del mismo modo que lo hacen los cristales de un invernadero. El crecimiento de esa Capa hace que la tierra retenga más calor y, de ese modo, las sequías, las tempestades y las inundaciones sean más extremas. Además provoca una mayor licuación del hielo, lo que aumenta el nivel del agua y paulatinamente va sumergiendo las áreas más bajas del mundo que es donde se encuentran sus más grandes ciudades y concentraciones  industriales.

La quema de combustible y la quemazón de bosques aludida anteriormente, que asimismo disminuye la masa vegetal (que es la que lo absorbe), hace crecer esa Capa, y, correlativamente aumenta la temperatura terrestre, que podría elevarse en hasta 5 grados entre hoy y el año 2050.

No obstante su relativo estancamiento económico y sin tomar en cuenta las provenientes de la devastación por el fuego, las emisiones de anhídrido carbónico de América se han cuadruplicado en los últimos 20 años; son aproximadamente 1/5 de las de Estados Unidos, ¼ de las de la ex U.R.S.S. y 1/5 de las del resto de Europa.

También acentúan este efecto invernadero:

a)       el Metano, que es el gas natural que acompaña al petróleo y también el que desprende la putrefacción de materia orgánica, como la que se encuentra entre los basurales y los pantanos.

b)       los Oxidos del nitrógeno que expelen las chimeneas. Además, con el agua atmosférica forman el ácido nítrico, que precipita conjuntamente con el ácido sulfúrico y forman la Lluvia Acida que daña la salud humana y corroe las construcciones. No obstante los reiterados reclamos del Canadá, las chimeneas de los Estados Unidos continúan eyectando los ingredientes de la Lluvia Acida. Se espera que un cumplimiento más estricto de la Convención Internacional de Ginebra sobre Contaminación Atmosférica Transfronteriza a Larga Distancia (13-11-1979) vaya disminuyendo paulatinamente las emisiones. Un efecto no querido de la convención es que estimuló el traslado de las industrias más agresivas hacia los países periféricos.

El camino a seguir por toda la humanidad debe consistir en:

a)      Acudir a fuentes energéticas más limpias.

b)      Plantar la mayor cantidad de árboles posibles y preservar los existentes.

c)      En el peor de los casos, pronosticar el tiempo que el agua tardará en cubrir las tierras y poblaciones, y en que la sequía avanzará, para así, reorientar las inversiones que se proyecten realizar.

Problemas ambientales de la Argentina:

Nuestro país es signatario del Tratado Antártico por el cual ha   acordado proteger los recursos naturales vivos, limitar el turismo, imponer la eliminación de desechos. Mediante el Protocolo de Madrid firmado en 1991 estableció una reserva minera hasta el año 2041. Por otro lado, la planta productora de aluminio en Puerto Madryn constituye un ejemplo de mala conducta ambiental, pues aún no se ha resuelto satisfactoriamente el problema de la calidad de sus emisiones, y de disposición de sus residuos.

No menos incertidumbre plantea el laboratorio de Ezeiza, la contaminación del Riachuelo agita a nuestra comunidad desde hace  más de un siglo, amenazando la salud y aumentando el costo y los riesgos de la potabilización y distribución del agua.

La quema de basura al aire libre que dio a Buenos Aires un submundo ¨quemero¨ desapareció hace más de una década.

Agravamiento de los problemas ambientales en los países subdesarrollados.

El deterioro de los términos de intercambio y el crecimiento desmesurado de su deuda externa impuso a los países en desarrollo pesados compromisos financieros. Para poder afrontarlos por lo menos parcialmente, esos países debieron activar su producción y generalmente lo hicieron a expensas de la calidad de su ambiente.

Ello fue claramente señalado por una comisión especial de la ONU en el informe “Nuestro futuro común” de 1987, que recomendaba que los intercambios internacionales aseguren la preservación de los ecosistemas.

Organizaciones de defensa ambiental de todo el mundo presionan ante los organismos financieros de la Naciones Unidas, en especial el Banco Mundial y el FMI para que su accionar en pos de objetivos económicos y financieros no agrave la crisis ambiental.

Problemas en el área de salud y el Desarrollo Sustentable.

Al hablar del plano de la salud, debemos marcar que se necesitan nuevos rumbos en la gestión de la salud y el ambiente. Ello surge, de los indicadores que nos están mostrando un empeoramiento generalizado de la situación en todo el mundo:

¨                  El 15 % de la población del mundo consume el 80 % de los recursos y genera el 75 % de la contaminación.

¨                  1.000 millones de personas pasan hambre diariamente. 30 millones de niños mueren todos los años por hambre, malnutrición, falta de saneamiento y acceso limitado a los servicios de salud. 5 millones de estas muertes se deben a contaminación del agua y de los alimentos.

¨                  2.000 millones de personas carecen de agua potable. El agua no es tratada como un recurso escaso, valioso y finito que es.

¨                  Cada día, entre 100 y 300 especies de fauna y flora desaparecen para siempre.

¨                  El suelo fértil debe alimentar unas 6.000 millones de bocas, pero se pierden anualmente 25.000 millones de toneladas de suelo fértil por erosión y desertización.

¨                  El adelgazamiento progresivo de la capa estratosférica de ozono está produciendo exposiciones humanas a dosis de radiación ultravioleta solar nunca antes experimentadas. Proyecciones epidemiológicas a escala mundial estiman para las próximas décadas millones de muertes por cáncer de piel, y aumento importante de cataratas y de inmunodeficiencias.

¨                  Se genera un millón de toneladas de residuos peligrosos todos los días, la mayoría de los cuales se depositan en cualquier sitio y sin cuidados. Cuando llegan a las aguas superficiales y profundas, el impacto ambiental y el riesgo sanitario crecen violentamente.

¨                  Los residuos radioactivos son también una amenaza para la salud humana.

¨                  Mil millones de personas viven con niveles inaceptables de contaminación atmosférica.

En Latinoamérica, la situación de Salud Ambiental requiere planes y estrategias especiales que deben construirse de acuerdo a la realidad de cada país, pero sin perder de vista el contexto regional.

El principal problema de Latinoamérica es la pobreza. El 50 % de los latinoamericanos son pobres. Los ingresos y las oportunidades se distribuyen mal: el 5 % más rico posee el 25 % de la riqueza, y el 30 % más pobre el 7 %.

La pobreza y salud tienen conexiones obvias. La indigencia es la primera causa de muerte en los países de la zona, con 1.500.000 víctimas anuales. Según UNICEF perecen 3.000 niños por día por esta causa, perfectamente evitable.

Las prácticas ambientales y de desarrollo en la región pueden adicionalmente producir efectos transfronterizos, incluso intercontinentales y mundiales

En la Argentina el 20 % de la población vive con $2 por día; el 30 % de las familias tiene sus necesidades básicas insatisfechas y el 30 % de las familias no llegan a la canasta básica familiar.  Asociados a estos indicadores económicos:

-                 Una persona muere por tuberculosis cada 8 horas y se registran 17.000 casos nuevos por año.

-                 La lepra tiene una incidencia de 800 casos nuevos por año, y la prevalencia es de unos 80.000 casos.

-                 El paludismo registra unos 400 casos nuevos.

-                 Hay tres millones de chagásicos infectados; 280.000 cardiopatías.

-                 La mortalidad materna es de 52/100.000 nacidos vivos. 200/100.000 en Formosa.

-                 La población sin agua potable es del 48 %; y sin servicios cloacales del 34 %; y las gastroenteritis producen la muerte de cientos de lactantes todos los veranos.

             Son enfermedades de la pobreza. La enfermedad contribuye a la marginación y ésta perpetúa la pobreza.

             A pesar de la cantidad de información acerca del impacto ambiental y de los riesgos sobre la salud, las actividades humanas no parecen cambiar con la urgencia que las circunstancias demandan.

             Sobre estas cuestiones, encontramos escasez de organizaciones ambientales dedicadas a la salud. No ha habido un desarrollo proporcional de estudios dirigidos a comprender las relaciones entre salud, ambiente y desarrollo, destinados a atenuar la impronta del deterioro ambiental y la contaminación sobre la salud humana. En Argentina, contamos con la Sociedad Argentina de Medicina Ambiental; y con la Asociación Argentina de Médicos por el Medio Ambiente.

CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL MEDIO HUMANO (1972)

 

Desarrollo y evolución del Derecho Internacional Ambiental

LA DECLARACIÓN DE ESTOCOLMO DE 1972

En el año 1972 la Asamblea General de las Naciones Unidas convocó a una conferencia sobre el entorno humano. A pesar de todos que existieron varios inconvenientes, y luego de varias reuniones preparatorias, la conferencia se realizó en Suecia del 5 al 16 de junio, bajo la presidencia del ministro de Agricultura sueco, Ingemund Bengtsson denominándose “Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano”.

La declaración de Estocolmo marca un hito en el desarrollo de la problemática ambiental en el mundo. Por primera vez se discuten problemas de tanta importancia para la humanidad en un foro internacional, participaron representantes de 113 naciones. Por otro lado, la Declaración de Estocolmo dio origen a una nueva rama del derecho, el Derecho Ambiental: “El conjunto de normas jurídicas tendientes a disciplinar las conductas en orden al uso racional de los recursos naturales y a la conservación del medio ambiente y a la prevención de daños al mismo, a fin de lograr el mantenimiento del equilibrio natural, emanado de Declaraciones, Tratados, Convenciones y/o Protocolos Internacionales, concretados por los Estados en la esfera Internacional bajo la órbita de Naciones Unidas con arreglo a la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, constituye la Protección Internacional del Ambiente o el Derecho Internacional del Ambiente”([1]) 

La Declaración de Estocolmo de 1972, por el grado de consenso internacional que ha generado y por la profundidad de sus conceptos, se ha convertido en la "Carta Magna" del Derecho Internacional Ambiental.

Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el medio humano (1972)

Los debates de la Conferencia de Estocolmo fueron precedidos por la publicación de un informe oficioso elaborado por más de un centenar de científicos de todo el mundo.

Las deliberaciones de la Conferencia se desarrollaron en tres comités:

1)        sobre las necesidades sociales y culturales de planificar la protección ambiental;

2)        sobre los recursos naturales;

3)        sobre los medios a emplear internacionalmente para luchar contra la contaminación

La Declaración de Estocolmo estableció en el plano del Derecho Internacional la relación entre los derechos del hombre y la protección del ambiente.

Ésta a lo largo de su articulado consagra los principios de Derecho Internacional. Éstos principios tienen por objetivo “(...) la utilización racional de los recursos naturales de la tierra en el interés de las generaciones presentes y futuras.”([2])   Precisamente por esto se sostiene que la declaración da a luz una nueva noción de equidad: la equidad intergeneracional.

La Conferencia aprobó una declaración final de 26 principios y 103 recomendaciones, con una proclamación inicial de lo que podría llamarse una visión ecológica del mundo.

Los Principios

La Declaración de Estocolmo de 1972, a través de su articulado (los 26 principios) consagra los siguientes principios del Derecho Internacional:

1)         El Principio de la Igualdad: La igualdad es reconocida en dos esferas diferentes. Por un lado reconoce la igualdad de los Estados en materia ambiental. Ya que todos los Estados son iguales en deberes y derechos. Pero en un segundo momento reconoce la igualdad existente entre todos los hombres (principio nº 1). Sin embargo al proclamar la igualdad de los hombres al condenar el apartheid, la segregación racial, la discriminación, entre otras también hace una mención implícita , a los Estados.

2)         El Principio del derecho al desarrollo sustentable: Desde el principio nº 2 al 20 señala que hay un vínculo estrecho entre desarrollo económico y social y medio ambiente. En el principio nº 2 menciona este principio anteriormente enunciado, la equidad intergeneracional. Entre otras cosas le da al hombre la responsabilidad de preservar y administrar el patrimonio de la flora y fauna silvestres, haciendo hincapié que al planificar el desarrollo económico debe tenerse en cuenta este principio.

3)         El Principio de soberanía estatal sobre los recursos naturales propios: El principio nº 21 establece que los Estados de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y con los compromisos internacionales pueden explotar sus recursos naturales libremente, siempre y cuando lo hagan dentro de su jurisdicción, cuidando el uso racional de los mismos.

4)         El principio de No Interferencia: Implica la obligación de los Estados de no perjudicar con sus actividades al medio ambiente de otros Estados, también está enumerado en el principio nº 21.

5)         El Principio de responsabilidades compartidas: Obliga a los Estados a asumir su responsabilidad internacional cuando con sus actos dañen la ecología de otro Estado Obliga a los Estados a asumir su responsabilidad internacional cuando con sus actos dañen la ecología de otro Estado, esto lo menciona el principio nº 22.

6)         El Principio de Cooperación Internacional: Este principio debe guiar a los Estados en todas las actividades relacionadas al medio ambiente, teniendo en cuenta los intereses correspondientes de los demás Estados.

Desde el principio nº 21 al 26 la “Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el medio humano” menciona las obligaciones y los derechos de los Estados (dentro de su jurisdicción), pero además hace referencia a las obligaciones de la comunidad internacional. Por ejemplo el principio nº 24 dice que es indispensable la cooperación entre Estados para la conservación, protección, mejoramiento del medio ambiente, dando como medios adecuados para lograr dichos objetivos, acuerdos bilaterales así como también acuerdos multilaterales. Además comprometen a los Estados a trabajar en conjunto con las organizaciones internacionales, para que éstas realicen una labor coordinada, dinámica y por sobre todo eficaz.

Entre otras de las cosas importantes encontramos el principio nº 26 en el cual se declara la necesidad de librar al hombre y al medio de los efectos que producen las armas nucleares y los medios de eliminación en masa. Para ello los Estados deben llegar a un acuerdo en los órganos internacionales pertinentes dice el principio, para lograr la destrucción y eliminación de dichas armas.

Las recomendaciones

Entre las recomendaciones acordadas, de carácter estrictamente ecológico, cabe destacar las siguientes:

Ø         preservación de muestras representativas de los ecosistemas naturales en los denominados "bancos genéticos";

Ø         protección de especies en peligro, especialmente los grandes cetáceos oceánicos;

Ø         mantenimiento y mejora de la capacidad de la Tierra para producir recursos vitales renovables;

Ø         planificación de los asentamientos humanos, aplicando principios urbanísticos que respeten el entorno;

Ø         evitar la contaminación a todos los niveles, estableciendo las listas de los contaminantes más peligrosos, así como la de aquellos cuya influencia puede ser más irreversible a largo plazo;

Ø         creación de un Programa mundial sobre el Medio Ambiente, patrocinado por las Naciones Unidas y destinado a asegurar, al nivel internacional, la protección del entorno.

En otros capítulos, las recomendaciones de la Conferencia tradujeron fielmente la disparidad de criterios existente entre los delegados. Así, por ejemplo, la Declaración final incluyó gran número de reivindicaciones de los países económicamente subdesarrollados acerca de la segregación racial, la opresión colonial, la necesaria estabilidad de los precios de las materias primas, el derecho soberano a la explotación de los recursos naturales, la importancia del desarrollo acelerado y las necesarias transferencias financieras y de tecnología para solucionar los problemas ambientales nacidos del propio subdesarrollo.

Consideraciones finales

A pesar de todas sus limitaciones, la Declaración de Estocolmo, como fue conocido periodísticamente el texto elaborado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, constituye un importante documento de referencia obligada por todos aquellos que se interesan acerca de la problemática de la ecología humana.

Partiendo de un criterio puramente ecológico, es posible que los textos preparatorios tuvieran mayor rigor científico y que la Declaración final incluyera cierto número de contrasentidos, al preconizar simultáneamente medidas de reducción de la contaminación ambiental y el desarrollo acelerado del proceso industrial en los países del Tercer Mundo, a pesar de ser la civilización industrial, precisamente, el gran causante de la contaminación y del agotamiento de los recursos naturales. La constatación de estos contrasentidos no invalida, sin embargo, la tesis defendida por los representantes de los países económicamente más pobres, de que la peor de las contaminaciones es la pobreza y que la protección ambiental exige hacer partícipes a todos los miembros de la familia humana del que se empezaba a denominar "principio de la calidad de vida".

Después de Estocolmo

A partir de la firma del documento de Estocolmo en 1972 se crearon organismos especializados institucionalizándose el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (P.N.U.M.A).

En el año 1975 siguiendo las Recomendaciones de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano (Estocolmo, 1972), los organismos de Naciones Unidas, UNESCO y PNUMA, iniciaron el desarrollo del Programa Internacional de Educación Ambiental, que incluye la edición de una serie de documentos relativos a diferentes aspectos de Educación Ambiental de interés para los Estados miembros de Naciones Unidas.

CONFERENCIA DE NAIROBI  EN KENIA

Con el fin de conmemorar el décimo aniversario de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente celebrada en Estocolmo, se reúnen del 10 al 18 de mayo de 1982, en la ciudad de Naerobi, Kenya, un total de 105 gobiernos para abordar en profundo los principios sentados en 1972.

            Uno de las primeras cuestiones expuestas versó sobre la poderosa influencia que causó en la opinión pública la Conferencia de Estocolmo, aumentando la conciencia y la comprensión de la fragilidad del medio ambiente humano y sus problemas. Lo que trajo aparejado durante el transcurso de estos diez años un importante y pronunciado progreso en la ciencia ambiental; aumentando en medida considerable la educación, la difusión de información y la capacitación.  Se promulgó en la mayoría de los países legislación ambiental o disposiciones constitucionales para proteger el medio ambiente. De igual modo se creó el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente,  nuevas organizaciones gubernamentales y no gubernamentales a todos los niveles y se han concluido varios acuerdos internacionales importantes relativos a la cooperación en la esfera del medio ambiente. De lo que se desprende que los principios de Estocolmo siguen tan válidos en 1982 como lo eran en 1972, formando una especie de código de comportamiento ambiental para los años venideros.

            Si bien se deja claro el avance producido, se destaca que el Plan de Acción para llevarlo a su ejecución efectiva solo fue cumplido de manera parcial y sus resultados no pueden considerarse satisfactorios. Se basa esta postura en la inadecuada previsión y comprensión de los beneficios a largo plazo de la protección ambiental, como así también la inadecuada coordinación de enfoques y esfuerzos, de la falta de disponibilidad de recursos y de la inequitativa distribución de éstos. Estas y otras cuestiones han producido que el Plan de Acción no haya tenido la repercusión necesaria en la comunidad internacional. Llevando al hombre por actividades que han provocado un deterioro ambiental creciente. La desforestación, la degradación de los suelos y el agua y la desertificación alcanzan proporciones alarmantes y ponen en peligro las condiciones de vida de grandes zonas del mundo. Las enfermedades relacionadas con condiciones ambientales adversas causan sufrimientos humanos. La modificación de la atmósfera, como la deterioración de  la capa de ozono, la concentración cada vez mayor de bióxido de carbono y la lluvia ácida, la contaminación de los mares y de las aguas interiores, el uso descuidado de sustancias peligrosas, y su eliminación, así como la extinción  de especies animales y vegetales, constituyen otras tantas graves amenazas que se ciernen sobre el medio humano.

            Otro  punto propuesto fue el análisis de los nuevos planteamientos surgidos durante el decenio. En los que se ha puestos de manifiesto la necesidad de la gestión y la evaluación del medio ambiente y la interacción íntima y compleja entre medio ambiente, desarrollo, población y recursos, así como la presión que se ejerce sobre el medio ambiente  en las zonas urbanas de concentración creciente de la población. Por lo que se llego a la conclusión que una metodología amplia e integrada regionalmente que haga hincapié en dicha interacción, puede conducir a un desarrollo socioeconómico ambiental racional y perdurable.

            Una de las apreciaciones más certeras llegadas en la conferencia es la que sostiene que con la pobreza y el consumo dispendioso se agravan los peligros para el medio ambiente, puesto que juntos pueden llevar a la población a una explotación abusiva de su medio ambiente. La Estrategia Internacional del Desarrollo para el Tercer Decenio de las Naciones Unidas y el establecimiento de un nuevo orden económico internacional, figuran entre los principales instrumentos en el esfuerzo mundial por invertir el proceso de la degradación  ambiental. La combinación de los mecanismos del mercado y de la planificación pueden también favorecer un desarrollo aceptable y una ordenación racional del medio ambiente y los recursos.

            Se proclamó como condición prioritaria la necesidad de una atmósfera de paz y seguridad, libre del peligro de toda guerra, sobre todo la nuclear, que pueda alterar de manera radical las condiciones de vida natural;  y del derroche de recursos intelectuales y naturales que implica la producción de armamentos, así como del apartheid, la segregación racial y todas las formas de discriminación, el colonialismo y otras formas de opresión y dominación extranjera.

            Otro punto de la declaración estableció que gran parte de los problemas ambientales trascienden las fronteras nacionales, por lo que deberían resolverse cuando fuera apropiado y en beneficio de todos, mediante consultas cursadas entre los Estados y una acción internacional mancomunada. Para la ejecución de este punto se destacó la voluntad de los Estados para promover el desarrollo progresivo del derecho ambiental, mediante la formulación de convenios y acuerdos. Centrándose en la cooperación en lo referente a la investigación científica y a la ordenación del medio ambiente.

            También estuvo presente en Nairobi, la imperiosa necesidad de asistencia de los países subdesarrollados. Ya que parte de las deficiencias ambientales se deben a las condiciones inferiores de algunos Estados, factores que se escapan del control de los países interesados. Dichos problemas pueden combatirse mediante una distribución más equitativa de los recursos técnicos y económicos dentro de los Estados y entre ellos. Por lo que los países desarrollados y otros países en condiciones de hacerlo podrían ayudar a las naciones en desarrollo (afectadas por el desquiciamiento de su medio) en sus esfuerzos internos por hacer frente a los problemas ambientales más graves. El empleo de técnicas apropiadas, sobre todo originadas en otros países en desarrollo, podría hacer compatibles el progreso económico y social y la conservación de los recursos naturales.

            Propone como imperiosa la utilización de mayores esfuerzos para desarrollar una gestión y unos métodos ambientalmente racionales para la explotación y el aprovechamiento de los recursos naturales, así como para modernizar los sistemas pastoriles tradicionales. Debe prestarse particular atención al papel que cumple la innovación técnica en la promoción de la sustitución, el reciclaje y la conservación eficaces de la energía entre naciones o grupo de naciones. Las medidas destinadas a desarrollar fuentes nuevas y renovables de energía tendrán efectos sumamente benéficos sobre el medio ambiente. Es preferible prevenir los daños al ambiente que acometer después la engorrosa y cara labor de repararlos. Entre las medidas preventivas debe figurar la planificación adecuada de todas las actividades que influyan sobre el medio ambiente.

            Como última propuesta se declara la importancia de la divulgación de información, la educación y capacitación, a fin de incrementar la comprensión pública y política de la importancia del medio ambiente. Para proteger y mejorar el medio ambiente es esencial la responsabilidad en la conducta y la participación individuales. En esta esfera, corresponde a las organizaciones no gubernamentales un papel de singular importancia y a menudo servirán de inspiración. Por su parte, todas  las empresas, incluidas las multinacionales, deben tener en cuenta su responsabilidad en lo que toca al medio ambiente, al adoptar métodos o tecnologías de producción industrial, o al exportarlos a otros países. A este respecto, es importante una acción legislativa oportuna y adecuada.

            A modo de conclusión o síntesis de la declaración de Nairobi podemos identificar puntualmente su dirección en las siguientes cuestiones:

·                    La reafirmación por parte de los Estados de las declaraciones y el Plan de acción propuesto en 1972 en Estocolmo.

·                    Compromiso de fortalecer y aumentar los esfuerzos nacionales y la cooperación internacional en la esfera de la protección ambiental.

·                    Entregar su apoyo al fortalecimiento del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

·                    Búsqueda de mayores recursos para aplicarlos al cuidado del medio ambiente.

·                    Exhortar a todos los gobiernos y pueblos del mundo a que asuman su responsabilidad histórica, colectiva e individual.

·                    Traspasar el planeta a las manos de futuras generaciones en condiciones que garanticen una vida de dignidad para todos los seres humanos.

            La Conferencia de Nairobi, Kenya de 1982, se realizó persiguiendo tres motivos bien definidos. El primero de ellos consta de revalidar el acuerdo celebrado en Estocolmo en 1972. El segundo punto es reafirmar los principios establecidos y aumentar el compromiso sobre ellos, logrando una participación más comprometida con el medio ambiente que la existente hasta la fecha. Esto se desprende en el énfasis propuesto en la necesidad de cumplimiento perfecto del plan de acción. El tercer punto, el cual consideramos que no pudo ser llevado a cabo, es el intento de convertirse en la cumbre oficial de la tierra (cuestión que se produjo recién en Río). Esto fue producto de la poca colaboración entre estados que había en la época, debido a la vigencia de la guerra fría.

LA COMISION BRUNDTLAND

1. Creación de la Comisión

            La Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo fue creada en virtud de la resolución 38/161 de la Asamblea General[3], aprobada en el trigésimo  período de sesiones de las Naciones Unidas en el otoño de 1983.  En dicha resolución se pedía  al Secretario General que nombrara al Presidente y al Vicepresidente de la Comisión y se encargaba a éstos a elegir a los demás miembros, cuya mitad por lo menos debía proceder de países en desarrollo. El Secretario General nombró presidente a la Sra. Gro Harlem Brudtland, de Noruega, jefa entonces del Partido Laborista noruego, y Vicepresidente al Dr. Mansour Khalid, ex Ministro de Relaciones Exteriores del Sudán. Juntos nombraron a los demás miembros de la Comisión.

            La comisión ha realizado su labor como un órgano independiente. Todos sus miembros han prestado servicio a la Comisión a título personal y no como representantes de sus Gobiernos. La Comisión ha podido así encarar las cuestiones, solicitar asesoramiento y formular y presentar las propuestas y recomendaciones que estimó pertinentes.

            En el cumplimiento de su mandato, la Comisión prestó esmerada atención a las atribuciones sugeridas en la resolución 38/161 de la Asamblea General y actuó en estrecha colaboración con el Comité Preparatorio Intergubernamental entre períodos de sesiones del Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que a su vez preparó un informe intergubernamental sobre la perspectiva ambiental hasta el año 2000 y más adelante.

    El principal reconocimiento que se le atribuye históricamente, es la formalización en su informe anual del concepto de “desarrollo sustentable”, el cual ha estado presente en las agendas de los gobiernos, organismos internacionales, empresas, etc. El concepto del desarrollo sustentable debe ser entendido como una noción integradora (multidimensional), que aglutina variables sociales, económicas, culturales y ambientales. La comisión Brundtland, en su informe "Nuestro Futuro Común", establece que el desarrollo sustentable es el que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias.

    Otro punto descollante de su actividad es el proyecto jurídico formulado para la protección del medio ambiente y el desarrollo duradero, el cual explicaremos en el próximo punto.

2. Proyecto para la Protección del medio ambiente

            En el capítulo primero establece los principios, derechos y deberes generales. Dentro de esta sección describe las directrices principales del proyecto. El primer inciso establece que todos los seres humanos tienen el derecho fundamental a un medio ambiente adecuado para su salud y bienestar. Cuestión que debe ser prioritaria para cualquier desarrollo adecuado de las personas. Paso seguido menciona la idea principal del proyecto, que consta de entregar el medio ambiente a futuras generaciones en condiciones dignas de habitabilidad. Esto se refleja en dos obligaciones que se impone a los Estados: una conservar y utilizar el medio ambiente y los recursos naturales para beneficio de la presente y de las futuras generaciones; y la otra de mantener los ecosistemas y los procesos ecológicos indispensables para el funcionamiento de la biósfera, conservando la diversidad biológica y observando el principio óptimo de rendimiento sostenible en la utilización de los recursos naturales vivos y de los ecosistemas.

            En los párrafos siguientes insta a los Estados a incluir en sus legislaciones normas adecuadas de protección del medio ambiente, así como también vigilar el cumplimiento de las mismas. Haciendo responsable a los Estados de monitorear los cambios que se observen en la calidad del medio ambiente y la utilización de los recursos. Publicando los datos recabados. A raíz de las presentes medidas la Comisión busca el establecimiento de un compromiso real y comprometido por parte de los Estados, mediante el control, no sólo de su actividad, sino también la de sus nacionales y de las empresas que actúan en la esfera interna. En el mismo orden de ideas se busca asegurar que la protección y control del medio ambiente sea parte integral de la planificación y ejecución de las actividades de los distintos gobiernos.

            Otro de los puntos destacables que muestra una vez más la idea de que el cuidado de los recursos ambientales es una cuestión transnacional, es la obligación impartida a los Estados de cooperar con otros Estados en la aplicación de los derechos y deberes establecidos precedentemente. Esto genera una mayor responsabilidad por parte de los Estados desarrollados de prestar asistencia para la protección del medio ambiente a los Estados no desarrollados o en vías de desarrollo.

            El segundo capítulo muestra los principios, derechos y deberes referentes a los recursos naturales y a las interferencias ambientales que traspasan las fronteras. Establece como piedra fundamental la utilización de los recursos nacionales transfronterizos de manera razonable y equitativa. Palabras que llevan gran carga emotiva, pero pecan por ser vagas e imprecisas a la hora de definir que es lo que realmente se puede utilizar, y quién establece la cuota equitativa y razonable.

            Como segundo inciso del capítulo se obliga a los Estados a suprimir toda interferencia ambiental transfronteriza que pudiera causar daño considerable. Y en el caso de causarlo deberán indemnizar los daños, tanto haya sido con o sin conocimiento de que serían dañosas. Sin embargo el proyecto admite una excepción en su inciso número doce, al marcar que los Estados concertarán negociaciones con el Estado afectado acerca de las condiciones equitativas en las que se podría llevar a cabo la actividad cuando proyectan realizar o permitir actividades que causen daños transfronterizos que sean importantes, pero mucho menores que los costos de prevención.

            Luego propone una base mínima, diciendo que los Estados aplicarán por lo menos las mismas normas que aplican a nivel nacional respecto del medio ambiente y las repercusiones sobre los recursos naturales y las interferencias ambientales que traspasan las fronteras. En otras palabras se busca establecer un principio moral más que famoso, aplicado al derecho internacional: “No hacer a los otros lo que no se haría a los propios ciudadanos”.

            El inciso número catorce instituye la obligación de cooperar en los problemas ambientales transfronterizos. Esto debe ser realizado de buena fe, para lograr la óptima utilización de los recursos y la prevención o supresión efectiva de las interferencias ambientales. Los Estados de origen, deberán proporcionar información pertinente a los otros Estados interesados en lo que respecta a los recursos naturales o interferencias ambientales que traspasen las fronteras. Debiendo consultar en una etapa temprana a los interesados de las interferencias existentes o posibles en su utilización de un recurso natural o del medio ambiente.

            De una manera más universal el proyecto demarca la necesidad de cooperación supranacional en las cuestiones de vigilancia, investigación científica y el establecimiento de normas relativas a los recursos naturales transfronterizos y a las interferencias ambientales. Debiendo elaborar planes de urgencia para las situaciones de emergencia que pudieran causar las mismas.

            El capítulo tercero define las responsabilidades de los Estados diciendo: “Los Estados cesarán las actividades que quebranten una obligación internacional relativa al medio ambiente y otorgarán indemnización por el daño causado”. En otras palabras se establece la pena de indemnización para los casos de violación de las normas ambientales establecidas en el proyecto.

            En el final se instaura un sistema de arreglo pacífico de las controversias relativas al medio ambiente. Por lo que si dentro de dieciocho meses no se llega a un acuerdo mutuo sobre una solución u otro arreglo de la controversia, ésta se someterá a procedimiento de conciliación y, si no se resuelve, a arbitraje o a procedimiento judicial, a petición de cualquiera de los Estados interesados.

   

CUMBRE DE RIO DE JANEIRO

CUMBRE DE LA TIERRA EN RIO DE JANEIRO, BRASIL

(3 al 14 de junio de 1992)

La cumbre de la Tierra organizada por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el medio ambiente y el desarrollo, se celebró en Río de Janeiro, Brasil, del 3 al 14 de junio de 1992.  Asistieron a esta reunión, los jefes de Estado o de gobierno de 179 países, representantes de organizaciones civiles de muchos países, mujeres, jóvenes, periodistas, defensores de derechos civiles, docentes, empresarios, autoridades locales, representantes de pueblos indígenas, científicos e investigadores, dirigentes religiosos y sindicalistas, entre otros, para discutir compromisos en relación con el medio ambiente y un desarrollo sustentable del mundo para el siglo xix.

El propósito de la Cumbre era determinar qué reformas medioambientales eran necesarias emprender a largo plazo, e iniciar para su implantación y supervisión internacionales.  Para lograr este objetivo:

0 Se abrieron a la firma  dos instrumentos con fuerza jurídica obligatoria:

·        La Convención Marco sobre el Cambio Climático para lograr la estabilización de los gases de efecto invernadero que afectan el sistema climático mundial.

·         El Convenio sobre la Diversidad Biológica, el cual exhorta a los países a encontrar cauces y medios para preservar la variedad de especies vivientes y velar por la distribución equitativa de los beneficios del aprovechamiento de la diversidad genética.

0 Se formularon dos declaraciones de principios:

·         Declaración de Río sobre el medio ambiente y el desarrollo, en cuyos 27 principios se definen los derechos y responsabilidades de las naciones en la búsqueda del progreso y del bienestar de la humanidad;

·         Declaración de principios relativos a los bosques, serie de directrices para la ordenación más sostenible de los bosques en el mundo.

0 Un proyecto de desarrollo medioambiental:

·         el Programa 21, un plan de acción mundial para promover el desarrollo sostenible.

La Declaración de Río

En la Declaración de Río se definen los “derechos” y las “obligaciones” de los Estados respecto de principios básicos sobre el medio ambiente y el desarrollo.

Incluye las siguientes ideas:

q       la incertidumbre en el ámbito científico no ha de demorar la adopción de medidas de protección del medio ambiente;

q       los Estados tienen el "derecho soberano de aprovechar sus propios recursos" pero no han de causar daños al medio ambiente de otros Estados;

q       la eliminación de la pobreza y la reducción de las disparidades en los niveles de vida en todo el mundo son indispensables para el desarrollo sostenible, y

q       la plena participación de la mujer es imprescindible para lograr el desarrollo sostenible.

Principios relativos a los bosques

La Declaración de los principios para la ordenación sostenible de los bosques, que “no tiene fuerza jurídica obligatoria”, constituyó el "primer consenso mundial" sobre la cuestión. En la Declaración se dispone, fundamentalmente, que todos los países, en especial los países desarrollados, deberían esforzarse por reverdecer la Tierra mediante la reforestación y la conservación forestal; que los Estados tienen derecho a desarrollar sus bosques conforme a sus necesidades socioeconómicas, y que deben aportarse a los países en desarrollo recursos financieros destinados concretamente a establecer programas de conservación forestal con miras a promover una política económica y social de sustitución.

Tras la aprobación de los principios relativos a los bosques se estableció, en 1995, un Grupo Intergubernamental sobre los Bosques, en calidad de órgano subsidiario de la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

El Programa 21

En el Programa 21, un proyecto de desarrollo medioambiental de 900 páginas que contiene más de 2.500 recomendaciones prácticas, se abordan los problemas urgentes de hoy en día.

“No es jurídicamente obligatoria”.  Sin embargo, es de esperar por parte de los gobiernos que asuman un serio compromiso para su aplicación.

Objetivo: preparar al mundo para los retos del próximo siglo e incluye propuestas concretas en cuestiones sociales y económicas:

La agenda está dividida en cuatro secciones. La primera se refiere a la dimensión social y económica; la segunda se relaciona con el manejo y la conservación de los recursos para el desarrollo; la siguiente aborda las funciones de los grupos mayoritarios, y la última parte analiza los significados de la ejecución de cada una de ellas.

1)       Dimensiones sociales y económicas

·         Economía: la asociación y cooperación entre las naciones es esencial para el funcionamiento eficiente y equitativo de la economía mundial. El desarrollo sustentable requiere inversiones crecientes en los países en vías de desarrollo, así como un uso eficiente de los recursos financieros.

Por lo anterior, la Agenda 21 recomienda que los Estados deberán interrumpir y revertir el proteccionismo y promover una libre competencia, asegurar una política de exportaciones e importaciones que favorezcan el desarrollo sustentable, verificar que las reglamentaciones ambientales no se conviertan en instrumentos de discriminación arbitraria y favorecer esquemas de financiamiento y reducción de la deuda externa de los países en desarrollo.

·         Pobreza: es causada por numerosos factores, por lo que no existe una solución única para afrontar el problema.  Los Estados procurarán eliminar el analfabetismo, mejorar los servicios de atención médica, promover la creación de empleos, y en general, garantizar una mejoría en las condiciones de vida de la población impulsando el desarrollo regional y la participación de las comunidades locales, ong e indígenas.

·         Modalidades de consumo: el programa señala que los Estados deberán considerar las limitaciones ecológicas del planeta, llevar a cabo una política eficiente de producción y disminuir el consumo, aplicar la legislación ambiental de manera eficiente, estimular la transferencia de tecnologías limpias y garantizar el acceso a la información, la educación y la sensibilización pública.

·         Dinámica demográfica: los Estados promoverán programas de planeación familiar y de salud dirigidos, especialmente, a la atención de los niños y para la erradicación de la pobreza.

·         Salud: establece que se deberán reforzar las campañas de vacunación y el control de enfermedades como el sida, dar preferencia a los programas de educación y prevención de enfermedades; ejecutar medidas de saneamiento básico para los niños, aprovechar los conocimientos tradicionales en la materia y controlar la distribución y uso de plaguicidas para reducir a niveles mínimos los riesgos para la salud.

·         Urbanización: forma parte del proceso de desarrollo, sin embargo en un creciente número de ciudades se observan síntomas de la crisis global del ambiente, por lo que los Estados  deberán favorecer asentamientos humanos sustentables, dotados de servicios básicos de saneamiento, agua potable y de recolección de basura; apoyar programas de acción de tecnologías eficientes,  tales como las energías solar, hidrológica, eólica; diseñar estrategias en materia de transporte público y estimular la creación de microempresas. También se prevé que los gobiernos alienten el establecimiento de ciudades intermedias en las que se apoyen los programas de empleo y de vivienda.

2)       Conservación y gestión de los recursos.

·         Protección de la atmósfera: la Agenda 21 propone que los Estados: modernicen los sistemas energéticos y  promuevan el uso de tecnologías más armónicas con el medio ambiente, impulsen nuevas alternativas para combatir la contaminación atmosférica en lo que se refiere a la concentración de gases invernadero y otros que provocan el calentamiento global y establezcan programas de consumo energético eficiente.

·         Protección del suelo: las actividades humanas provocan el desgaste, degradación y erosión de los suelos. Para revertir estos procesos, los Estados deberán desarrollar políticas de uso de suelo en armonía con los intereses de las comunidades y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, elaborar planes de ordenamiento ecológico que integren prácticas tradicionales e indígenas adecuadas, mejorar y hacer efectiva la legislación en la materia, y alentar la participación de las instituciones y grupos en la toma de decisiones.  En este capítulo se incluye un calendario vital a ser aplicado antes del año 2000.

·         Lucha contra la desertificación: los gobiernos deberán invertir en la reforestación y control de incendios y plagas, y en la investigación sobre recursos forestales; ejecutar una política forestal que fomente la creación de microindustrias de transformación que no sólo utilicen la madera sino los demás productos forestales, tales como plantas medicinales, mimbre, bambú, tintes vegetales, fibras y artesanías locales.  De igual manera, señala que los gobiernos deberán construir áreas verdes en zonas urbanas, fomentar el turismo ecológico y reducir el daño causado a los bosques mediante el ordenamiento sustentable de las zonas adyacentes a los mismos.

Con el mismo propósito los gobiernos deberán adoptar planes sustentables para el uso de tierras y elaborar planes de ordenamiento de recursos hídricos, llevar a cabo programas acelerados de forestación y manejo ambiental; impulsar la ejecución de programas de energía alternativa reduciendo el consumo de carbón de leña, capacitar a la población rural con programas de agrodesarrollo y conservación de agua y suelos y mejorar las condiciones de vida de las zonas rurales. En cuanto a este capítulo, ya se cumplió una de las propuestas del Programa 21, pues ya se firmó la Convención internacional sobre lucha contra la desertificación.

·         Conservación de la biodiversidad, agricultura sustentable y desarrollo de las regiones montañosas: la Agenda establece que los Estados, en coordinación con las ong y las instituciones privadas, deberán invertir en programas de manejo ambiental y conservación de recursos naturales, impulsar métodos tradicionales de agricultura con la participación de las comunidades locales en el manejo de ecosistemas, desarrollar y fomentar el uso de tecnologías sustentables, crear áreas para la protección, rehabilitación  y aprovechamiento sustentable de los ecosistemas.

Como herramienta que promete contribuir de manera significativa al desarrollo sustentable se encuentra la biotecnología, la cual deberá ser utilizada y dirigida para mejorar las cualidades nutricionales de los productos alimenticios,  desarrollar vacunas y otros tipos de medicamentos para la prevención y cura de las enfermedades, mejorar la resistencia contra las plagas en la agricultura, rehabilitar los mediante la reforestación, el tratamiento de aguas, y la reutilización de desechos orgánicos. Los Estados deberán apoyar los programas nacionales científicos-tecnológicos, de capacitación profesional con inversiones y financiamiento.

·         Protección de los océanos: los Estados deberán prever la degradación de los ecosistemas marinos, informar a la población de los riesgos de la contaminación, velar por la aplicación de la legislación en materia de contaminación;  proteger, manejar y conservar los arrecifes, los estuarios, los pantanos y otras áreas oceánicas; promover la investigación y capacitación, mejorar las condiciones de vida de los pescadores y la comunidad local.

·         Protección de las aguas dulces: los objetivos son proporcionar agua potable para todos los ciudadanos, así como garantizar el saneamiento básico y reciclaje de los desechos sólidos de las zonas urbanas, controlar y combatir las enfermedades transmitidas por el agua contaminada. Impulsar la investigación para el manejo de los ecosistemas acuáticos y el agua potable. También deberá instituirse la obligatoriedad de presentar estudios de impacto ambiental para todos los grandes proyectos hídricos de desarrollo y fomentarse el uso de fuentes distintas del agua dulce.

·         Uso adecuado de los productos químicos tóxicos: señala que los gobiernos deberán ejercer un control de las emisiones por medio de inventarios, la expedición de normas para la utilización de dichos productos y la regulación de la exposición a los mismos. Las industrias deberán, generar y aceptar códigos internacionales de principios para prevenir y combatir los riesgos de impacto ambiental, adoptar medidas para la difusión de la información y capacitación al público acerca de emisiones tóxicas, desarrollar un sistema internacional de patrones de señalización y velar por la rigurosa equidad en el control y empleo de los productos químicos sin que exista diferencia entre los países.

·         Residuos: los Estados deberán solicitar y dar asistencia para la innovación industrial a fin de reducir y combatir la producción excesiva de residuos peligrosos, efectuar auditorías ambientales en las industrias y verificar el manejo adecuado en las mismas, impulsar procesos de reciclaje, invertir conjuntamente con las empresas en investigaciones que busquen alternativas energéticas, mejorar los sistemas de irrigación, impulsar la educación para la prevención de enfermedades y el tratamiento adecuado de los desechos.  Respecto de los residuos radioactivos  los gobiernos deberán con las organizaciones internacionales para fomentar prácticas que limiten y reduzcan a un mínimo el volumen de estos residuos, velar por su almacenamiento, tratamiento, transporte y eliminación en condiciones seguras, proporcionar a los países en desarrollo asistencia técnica necesaria para el manejo adecuado de los residuos, promover formas alternativas de energía, respetar el Código de Práctica sobre Movimientos Transfronterizos de Desechos Radioactivos  y no exportar los desechos radioactivos.

3)       La función de los grupos sociales

  Mediante el Programa 21, los gobiernos convinieron en el logro de metas, políticas y mecanismos que sólo podrán convertirse en realidad con la participación real de todos y cada uno de los sectores de la sociedad. La amplia participación social en todas las etapas de la gestión ambiental, asociada a la responsabilidad frente a las acciones emprendidas, es condición necesaria para alcanzar el desarrollo sustentable.

  Los gobiernos deberán permitir al público el acceso a toda información concerniente al medio ambiente y el desarrollo para permitirles fundamentar sus decisiones. Fomentarán programas de educación y capacitación y la ejecución de acuerdos institucionales para el desarrollo sustentable con los diferentes sectores.

  Respecto a los grupos sociales mayoritarios, los Estados deberán cumplir lo siguiente:

·       Mujeres. Desarrollar nuevas estrategias para reducir obstáculos legales, culturales y económicos, asegurar su participación en los procesos de gestión ambiental mediante la educación, capacitación, el acceso a los servicios de salud, entre otros.  Abolir la discriminación y reducir la carga de trabajo pesado de las mujeres, instalando guarderías y escuelas maternales.

·       Niños y jóvenes. Garantizar la educación y su efectiva participación en los procesos de toma de decisiones, vigilar los abusos infantiles, incluyendo los sexuales, con mecanismos legales nacionales e internacionales. Velar por que gocen de servicios de salud, vivienda y alimentación adecuada.

·       Comunidades indígenas. Velar por la protección de sus tierras y sus recursos naturales. Incorporar la legislación nacional los derechos y obligaciones de las poblaciones indígenas. Promover la adopción de prácticas tradicionales para el desarrollo de tecnologías alternativas compatibles con el medio ambiente. Proteger la propiedad de las poblaciones, incluyendo sus ideas y  conocimientos y fomentar su participación en la formulación de legislaciones y políticas.

·       Organizaciones no gubernamentales. Incorporarlas en los procesos de toma de decisiones, de revisión y análisis de cómo se están llevando a cabo las metas y objetivos de la Agenda 21 y especialmente, favorecer su participación en la ejecución de planes de desarrollo sustentable. De igual manera, promover legislaciones que les concedan el derecho a recurrir a los medios jurídicos para salvaguardar el interés público.  En este sentido, las reformas de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente de  nuestro país ha dado un primer paso respecto del reconocimiento del interés jurídico para las organizaciones locales vecinas de obras que puedan afectar el medio ambiente.

·       Autoridades regionales. Promover la descentralización de funciones y responsabilidades ambientales, toda vez que las mismas se encuentran más cerca de los problemas que se originan en sus comunidades: educación, dotación de agua potable, servicios de salud, etcétera.

·  Trabajadores y sindicatos. Promover su participación en la formulación de la política laboral, estrategias industriales, insalubridad y transferencia de tecnología, promover y fomentar, junto con los empresarios programas de educación y capacitación.

·  Industrias y comercios. Deberán aumentar los incentivos para la reconversión tecnológica y el uso racional de la energía y expedir leyes que fomenten una gestión ambiental integral. Desarrollar estrategias y planes para un manejo ético de los productos, energía y desechos industriales.

·  Científicos y técnicos. Promover la creación de un sistema eficiente de comunicaciones, desarrollar y apoyar estrategias para la investigación, proporcionarles información y vincular su quehacer con las actividades industriales.

·  Agricultores. Desarrollar estrategias sustentables para la agricultura, prácticas y tecnologías adecuadas, auxiliarlos en el manejo de plantaciones, fomentando el desarrollo de microempresas para las comunidades indígenas. Invertir en el campo y para la mejoría de las condiciones de vida de los trabajadores rurales. Introducir conceptos ecológicos para el desarrollo de sus prácticas agrícolas y elevar los precios de sus productos.

4)       Medios para la puesta en práctica.

  Para llevar a cabo el Programa 21 es necesario voluntad política apoyada por recursos financieros y tecnológicos de los países industrializados hacia los países en desarrollo, y con especial cuidado hacia las naciones cuya economía atraviesa una fase de transición, las cuales enfrentan enormes tensiones sociales y políticas. También se requieren fondos para que los distintos órganos internacionales puedan poner en práctica las recomendaciones de dicho Programa.

  Sin embargo, cabe apuntar que la Agenda no contiene un esquema fuerte en materia de financiamiento, pues sólo hace referencia vaga al cumplimiento de destinar el 0.7 por ciento del PBI nacional a la asistencia del desarrollo sustentable y siempre y cuando sea posible para el país.

  En este orden de ideas, debe revisarse la legislación ambiental internacional para hacerla más efectiva, que promueva la integración de políticas ambientales y de desarrollo, con la eliminación de prácticas comerciales que presenten un obstáculo para este fin. Se deberá promover un esquema justo de participación en la toma de decisiones internacionales tanto para los países industrializados como en desarrollo y considerar la posibilidad de ampliar y fortalecer los mecanismos para identificar, prevenir y solucionar prácticas comerciales que no sean compatibles con la preservación, conservación del medio ambiente y el aprovechamiento de los recursos naturales y en el mundo.

Al aprobar el Programa 21, la Conferencia exhortó a los participantes a adoptar varias iniciativas importantes en esferas fundamentales del desarrollo sostenible. Entre esas iniciativas cabe señalar:

v      la Conferencia Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, de la cual surgió un Programa de Acción para esos Estados,

v   una Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, de fuerza jurídica obligatoria, que quedó abierta a la firma en octubre de 1994 y entró en vigor en diciembre de 1996.

v      la celebración de conversaciones sobre la prevención del agotamiento de las poblaciones de peces altamente migratorios y de las poblaciones de peces cuyos territorios se encuentran dentro y fuera de las zonas económicas exclusivas (poblaciones de peces transzonales).

La Cumbre para la Tierra + 5 en 1997

La Cumbre para la Tierra convino en que la Asamblea General de las Naciones Unidas, en un período extraordinario de sesiones que se celebraría en 1997, llevaría a cabo un examen de los adelantos alcanzados al cabo de cinco años. En ese período extraordinario de sesiones se evaluará en qué medida han respondido los países, las organizaciones internacionales y la sociedad civil al reto de la Cumbre para la Tierra. En la Cumbre para la Tierra + 5, Jefes de Estado y autoridades gubernamentales, en consultas de base amplia en todos los planos, desde el local hasta el internacional, llevarán a cabo una evaluación amplia y honesta de nuestra posición en relación con los objetivos establecidos en la Cumbre para la Tierra. El objetivo consiste en determinar y reconocer los adelantos alcanzados en la aplicación de los acuerdos concertados en la Cumbre para la Tierra y en promover acuerdos similares en todo el mundo. También se tratará de identificar errores y omisiones y de proponer medidas correctivas. Mediante el examen se promoverá la asociación mundial necesaria para alcanzar el desarrollo sostenible y se tratará de renovar el compromiso de los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales, los representantes de grupos principales y la ciudadanía en general en relación con los retos del siglo que se acerca.

CUMBRE DE SUDÁFRICA

CUMBRE MUNDIAL  SOBRE EL DESARROLLO SOSTENIBLE (CMDS)

Johannesburgo, Sudáfrica, 26 de Agosto al 04 de Septiembre de 2002

RESEÑA HISTÓRICA

Para encontrar un punto de partida del proceso que desembocó en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible (CMDS), nos tenemos que remontar a los años 60, en que se inaugura una etapa caracterizada por la denuncia sobre los incipientes problemas ambientales.

Esta etapa derivó en un hito indiscutido, cuando el 16 de junio de 1972, se aprobó la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente en Estocolmo.

Veinte años más tarde, el 14 de junio de 1992, la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo, aprobaba la Declaración de Río, como así también se firmaban los convenios sobre Biodiversidad; Cambio Climático; la Declaración sobre los Bosques de todo tipo, y el Programa de Agenda 21.

Como ya mencionamos, Río significó un enorme avance respecto de Estocolmo. Fue catalizador y expresión de los profundos y radicales cambios en el mundo, entre un viejo orden denominado por los valores de la seguridad nacional a lo largo del eje Este-Oeste, y un nuevo orden mundial en el que la noción de la seguridad nacional se ciñó a los valores de seguridad económica y ambiental, definidos a lo largo del eje Norte-Sur; junto con otros cambios.

En 1980, PNUMA-WWF-FAO-UNESCO definen la estrategia mundial para la conservación, postulando que “la utilización de la Biosfera por el ser humano, debe producir el mayor sostenido beneficio para las generaciones actuales, pero cuidando siempre de mantener su potencialidad para satisfacer las necesidades y las aspiraciones de las generaciones futuras”.

Nacen así, los rudimentos de un nuevo modelo de desarrollo: el Desarrollo Sostenible, el que lejos de postular un antagonismo entre desarrollo económico y calidad ambiental, postula que alcanzar la calidad ambiental sin desarrollo económico resulta utópico; y que alcanzar el desarrollo económico sin calidad ambiental resulta efímero.

Es así que llegamos a la Cumbre Mundial realizada en Johannesburgo; que por vez primera en la historia, hizo posible que la Comunidad Internacional, se haya reunido bajo el común denominador de Desarrollo Sostenible.

Lejos de haberse solucionado los graves problemas ambientales que se insinuaban en los años 60, y se confirmaban y ampliaban en el 1972 y 1992; los mismos se han agravado, sumando a ello la agudización de los problemas sociales; el explosivo crecimiento de la pobreza, colocando a la situación  en un punto límite que obligó a un profundo debate en la mesa de negociaciones en Johannesburgo.

RESUMEN DE LA CUMBRE MUNDIAL SOBRE EL DESARROLLO SOSTENIBLE

La CMDS tuvo lugar entre el 26 de Agosto y el 04 de Septiembre en el Sandton Convention Center de Johannesburgo, Sudáfrica. De acuerdo con la resolución de la Asamblea General de la ONU 55/199, el objetivo de la CMDS era realizar una revisión decenal de la Cumbre de la Tierra de 1992, y relanzar, al máximo nivel político, el compromiso con el desarrollo sostenible.

            En la CMDS se terminó de negociar y se adoptó un plan de ejecución, y también se adoptó la declaración de Johannesburgo sobre desarrollo sostenible.

            Asimismo, durante la CMDS tuvieron lugar siete plenarios temáticos de asociaciones; numerosas intervenciones de entidades no estatales; discursos de jefes de Estado o de Gobierno, y otras altas autoridades nacionales; cuatro mesas redondas de alto nivel bajo el lema “Logrémoslo”; y un evento multisectorial.

APERTURA DE LA CMDS

            En la mañana del 26 de Agosto, el Secretario General de la CMDS, Nitin Desai, dio la bienvenida y abrió formalmente la Cumbre. Expresó que la CMDS era la última de un ciclo de Conferencias globales realizadas durante la última década.

           

El Presidente Sudafricano, Thabo Mbeki, fue elegido presidente de la CMDS por aclamación. En su discurso de apertura, describió la creciente brecha entre el norte y el sur, como un “apartheid global” y destacó la crisis de pobreza y degradación ecológica.

           

NEGOCIACION DEL “PLAN DE ACCION” o de “EJECUCION”

            La negociación comenzó con dos días de consultas informales. Durante estos días, bajo el llamado “Formato de Viena”, (presidido por el Embajador Kumalo), se crearon dos grupos de contacto; uno sobre “medios de implementación” para lidiar con los temas de comercio, finanzas y globalización; y otro sobre “gobernanza”, dedicado a los marcos institucionales.

           

Del 26 al 30 de Agosto, el Comité Principal debatió las cuestiones pendientes de acuerdo en numerosos esquemas de consultas informales sobre temas específicos, tales como los Principios de Río; Energía; Químicos; Pesquerías; Clima; África; Producción y Consumo; Saneamiento; etc.

            El Embajador Estrada Oyuela fue designado facilitador sobre los temas de pesca, y Cónsul Ainchil secundó al facilitador iraní sobre cuestiones de energía.

            El 31 de Agosto, el Ministro de Ambiente y Turismo de Sudáfrica, Valli Mossa, convocó una reunión de nivel Ministerial, para evaluar el progreso de las negociaciones, y discutir las cuestiones pendientes. Esta reunión fue llamada “Formato de Johannesburgo”, y sesionó durante todo el día 31.

            El 2 de Septiembre, hasta la noche, prosiguieron las consultas informales sobre los últimos puntos pendientes.

El Formato de Viena, se reunió nuevamente el 3 de Septiembre, para revisar el texto acordado, y esa misma noche, lo envió al Comité Principal, para la resolución de las cuestiones pendientes sobre salud, donde fueron finalmente acordadas.

           

RESULTADOS JURIDICOS DE LA CMDS

            Luego de todas las negociaciones planteadas en Johannesburgo, podemos afirmar que son dos los documentos jurídicos resultantes; a saber, el “Plan de Acción” o de “Ejecución” por un lado, y la “Declaración Política de Johannesburgo sobre Desarrollo Sustentable”, por otro.

            El Plan de Acción aprobado en la Cumbre, contiene más de treinta objetivos, muchos de los cuales, provienen de las metas de desarrollo contenidas en la Declaración del Milenio, entre otros acuerdos relevantes.

            Entre los éxitos alcanzados se pueden destacar los siguientes:

ü       Haber avanzado en la búsqueda de un camino común  hacia un mundo que respete y aplique la visión del Desarrollo Sostenible.

ü       Haber puesto el acento en el Desarrollo Social, dentro de la aganda del desarrollo sostenible, particularmente en materia de erradicación de la pobreza, salud, educación y provisión de servicios básicos.

ü       Haber creado un “Fondo de Solidaridad Mundial” para erradicar la pobreza y promover el desarrollo social y humano en los países en desarrollo.

ü       Haber logrado ampliar al campo del financiamiento para el Desarrollo Sostenible, la vigencia del Principio 7 de Río sobre Responsabilidades Comunes pero Diferenciadas.

ü       Haber incluido el Principio Precautorio establecido en la Conferencia de Río, en el uso y producción de productos químicos en salvaguarda de la salud humana y el ambiente.

ü       Haber acordado el refinanciamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial  (FMAM) y la solicitud para que designe a la degradación del suelo, (desertificación y deforestación), como nueva área focal del Fondo.

ü       Haber logrado avances orientados a:

-          El incremento en el uso de Energías Renovables;

-          Un régimen de beneficios compartidos bajo la Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB).

ü       Haber establecido las siguientes metas:

  1. Lograr que para el año 2015, se reduzca a la mitad la proporción de personas con ingresos inferiores a U$S1/día.
  2. Lograr que para el año 2015, se reduzca a la mitad, el número de personas que padecen hambre.
  3. Lograr para el año 2015, hacer efectivo el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para su salud y bienestar, así como los de su familia.
  4. Lograr que para el año 2015, se reduzca a la mitad, el porcentaje de personas que carecen de acceso a agua potable o que no pueden costearlo.
  5. Lograr que para el año 2015, se reduzca a la mitad, el porcentaje de personas que carecen de acceso a un saneamiento básico.
  6. Lograr que para el año 2020, se alcance una mejora considerable del nivel de vida, de por lo menos 100 millones de habitantes de los tugurios.
  7. Lograr que para el año 2020, los productos químicos se utilicen y produzcan, en forma que lleven a la máxima reducción de los efectos adversos de importancia, tanto en la salud humana como en el medio ambiente.
  8. Lograr que, a más tardar, para el año 2003, entre en vigor el Convenio de Rotterdam para la aplicación del procedimiento del consentimiento fundamentado, previo a ciertos plaguicidas y productos químicos peligrosos.
  9. Lograr que, a más tardar, para el año 2004, entre en vigor el Convenio de Estocolmo sobre contaminantes orgánicos persistentes.
  10. Lograr que los países apliquen el nuevo sistema de clasificación, y etiquetado de productos químicos, armonizado a nivel mundial, para que funcione a capacidad plena para el año 2008.
  11. Lograr que para el año 2005, se elaboren planes de gestión integrada de los recursos hídricos y aprovechamiento eficiente del agua.
  12. Lograr para el año 2010, la aplicación del enfoque basado en el ecosistema, observando la Declaración de Reikiavik, sobre pesca responsable en el ecosistema marino, y lo pertinente en la CDB.
  13. Lograr que para aquellas poblaciones agotadas, a más tardar, para el año 2015, se mantengan las poblaciones de peces, o se reestablezcan a niveles que puedan producir el máximo rendimiento sostenible.
  14. Lograr cumplir con el Plan de Acción Internacional para la gestión de la capacidad de pesca acordado en la FAO para el año 2005, y el Plan de Acción Internacional para prevenir, desalentar y eliminar la pesca ilegal para el año 2004.
  15. Lograr para el año 2012, en base a información científica, cerrar zonas en algunas épocas del año, para proteger los períodos y lugares de cría y reproducción de la fauna marina.
  16. Lograr aplicar el Programa de Acción Mundial para la Protección del Medio Marino, frente a las actividades realizadas en tierra, y la Declaración de Montreal, haciendo especial hincapié, durante el período 2002-2006, en las aguas de desechos municipales, la alteración física y la destrucción de hábitats y nutrientes.
  17. Lograr para el año 2004, un procedimiento periódico, en el marco de las Naciones Unidas, para la presentación de informes sobre el estado del Medio Marino.
  18. Lograr para el año 2012, el establecimiento de una red representativa de áreas marítimas protegidas.
  19. Lograr que, a más tardar, para el año 2003/2005, se facilite la aplicación del Protocolo de Montreal, velando para que se repongan suficientemente los recursos de su fondo.
  20. Lograr que para el año 2010, aumente el acceso de los países en desarrollo, a alternativas a las sustancias que agotan la capa de ozono; que resulten asequibles, accesibles, eficaces en función de los costos, seguras y ecológicamente, racionales.
  21. Lograr reducir la actual pérdida de biodiversidad antes del 2010.
  22. Lograr para el 2015, reducir la tasa de mortalidad de lactantes y menores de cinco años, en dos tercios, respecto de la tasa del 2000.
  23. Lograr para el 2015, reducir la tasa de mortalidad materna en tres cuartos, respecto de la tasa del 2000.
  24. Lograr para el 2005, reducir un 25 porciento, la tasa de incidencia del HIV entre jóvenes de ambos sexos de 15 a 24 años, en los países más afectados; y para el 2010, en el resto del mundo.
  25. Lograr que los países desarrollados otorguen acceso libre de derechos y de cuotas para las exportaciones de los países menos adelantados, para el decenio 2001-2010.
  26. Lograr la universalidad de la enseñanza primaria para el 2015.
  27. Instar a erradicar la disparidad entre los géneros en la enseñanza primaria y secundaria, para el 2005, y en todos los niveles de enseñanza, a más tardar, en el 2015.
  28. Lograr se instituya el decenio de la educación para el desarrollo sostenible a partir del 2005.
  29. Lograr aplicar para el año 2005, de conformidad con las prioridades nacionales de cada país; estrategias nacionales de desarrollo sostenible, formulándolas como estrategias de reducción de la pobreza, que integren los aspectos económicos, sociales, y ambientales del desarrollo sostenible.

En relación a los objetivos del Plan de Acción, cinco temas centrales, a saber: agua; energía; salud; agricultura; biodiversidad, reunidos bajo las siglas en inglés WEHAB (Water, Energy, Health, Agricultura and Biodiversity), fueron objeto de Asociaciones Público-Privadas de tipo II, y se tomaron compromisos financieros. De esta forma, podemos destacarlos en función de la materia, de la siguiente manera.

En cuanto al problema del agua y saneamiento, los compromisos financieros son:

-          Disminuir a la mitad la proporción de gente sin acceso a servicios de saneamiento antes del 2015, (en consonancia con la meta de la Declaración del Milenio de disminuir a la mitad la proporción sin acceso a agua potable segura antes del 2015).

-          Los Estados Unidos anunciaron U$S 970 millones de inversión en proyectos de agua y saneamiento.

-          La Unión Europea anunció una iniciativa, con el lema: “Agua para la Vida”.

-          La O.N.U. ha recibido 21 iniciativas adicionales relacionadas al agua y saneamiento de por lo menos U$S 20 millones.

En relación al acceso a la energía, encontramos:

-          La Unión Europea tomó compromisos financieros de U$S 700 millones.

-          Los Estados Unidos, de U$S 43 millones.

-          Se presentaron 32 iniciativas de Asociaciones Público-Privadas de tipo II por U$S 26 millones.

El Plan de Acción contiene algunos significativos avances respecto de los acuerdos alcanzados en la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo celebrada en Río de Janeiro en 1992. Entre éstos, podemos mencionar:

-          La aparición de una sección separada sobre Globalización, un proceso poco usual en las agendas políticas de 1992.

-          A diferencia de la Agenda 21, el Plan de Acción reconoce la pobreza como tema conectado a sus dimensiones múltiples, desde el acceso a la energía, al agua y al saneamiento, hasta el reparto equitativo de las ventajas de la biodiversidad. Esto refleja un cambio de visión e relación a la pobreza, desde el enfoque unidimensional del ingreso monetario, hacia un enfoque multidimensional de “fuentes de ingresos sostenibles”.

El desarrollo oficial de la Cumbre tuvo paralelamente diversas actividades; se establecieron redes, y se realizaron otras presentaciones que ayudaron a recuperar en parte el alicaído espíritu de Río.

Aunque la evaluación crítica de los textos negociados es importante, no se deben descuidar otros resultados de la Cumbre, que implican un notable progreso desde la Conferencia de Río, así por ejemplo resulta destacable mencionar que:

I.                     Existió una mayor integración de los tres pilares de desarrollo sostenible: crecimiento económico; equidad social; y calidad ambiental, lo cual es una indicación de cómo ha evolucionado la Agenda de la sustentabilidad del desarrollo en los últimos diez años.

II.                   Las necesidades sociales y económicas fueron tan importantes en la Agenda de Johannesburgo como el ambiente, que era el tema predominante en Río.

III.                  Se efectuaron reiterados llamados para incrementar la sinergia entre las convenciones de Río y los procesos simultáneos de la O.N.U., en los temas de financiamiento y desarrollo social (Monterrey; las metas de desarrollo de la Declaración del Milenio, y otras conferencias mundiales).

IV.                Participaron una mayor proporción de funcionarios de los sectores del desarrollo y comercio, lo que da esperanzas que en futuras reuniones habrá una mayor representación de sectores diferentes al ambiente.

V.                  Desde la perspectiva no gubernamental, hubo mayor participación de mujeres; juventud; ONG’s; parlamentarios; uniones; autoridades locales; científicos; indígenas y otros actores, en mayor proporción que en Río.

VI.                Otro grupo de participantes que aumentó perceptiblemente fue el de las empresas. La comprensión del sector privado de la necesidad de un desarrollo sostenible; el reconocimiento de los organizadores de la conferencia, del papal dominante de las empresas y de la industria en el desarrollo sostenible; y el involucramiento de la comunidad de negocios en Asociaciones Público-Privadas de tipo II y en el financiamiento; fueron nuevos y destacables progresos.

En cuanto a los desafíos y oportunidades, por lo menos tres áreas emergieron durante la Cumbre, y aún están pendientes:

º La Ronda Doha de negociaciones de la Organización Mundial del Comercio.

º La responsabilidad y obligaciones de las empresas.

º La necesidad de encontrar nuevas maneras en que el multilateralismo posibilite avanzar en la causa del desarrollo sostenible en un mundo globalizado.


 

CONTENIDO DEL “PLAN DE ACCION” o de “EJECUCIÓN” 

            El Plan de Acción o Ejecución que se aprobó, está concebido como un marco de acción para implementar los compromisos originalmente acordados en la Cumbre de la Tierra, constando, en su totalidad, de once (11) capítulos, a saber:

I. Introducción: reafirma los resultados de la Cumbre de la Tierra, y declara que el objetivo del Plan de Ejecución es construir a partir de estos resultados. Reconoce que la implementación del Plan debe beneficiar a todos, y que la buena gobernanza, la paz, la seguridad, y la estabilidad, son esenciales para alcanzar el desarrollo sostenible.

En este capítulo, el Plan de Ejecución contiene los siguientes compromisos y conceptos:

-          Compromiso con los Principos de Río 1992.

-          Plena implementación de la Agenda 21, y de las metas de desarrollo internacionalmente acordadas.

-          La implementación debe beneficiar e involucrar a todos los actores.

-          La buena gobernanza es esencial.

-          Paz, seguridad, estabilidad y respeto de los derechos humanos y libertados fundamentales, incluido el derecho al desarrollo, así como el respeto de la diversidad cultural.

-          Importancia de la ética para el desarrollo sostenible.

II. Erradicación de la pobreza: se expresa que la erradicación de la pobreza es el más grande desafío global, y presenta plazos y metas en esta materia.

En este capítulo, el Plan contiene los siguientes compromisos clave sobre erradicación de la pobreza:

-          Reducir a la mitad en 2015, de la proporción de la población mundial que vive con menos de U$S 1 por día y que sufre hambre.

-          Establecer un Fondo Mundial de Solidaridad para la erradicación de la pobreza.

Asimismo, contiene los siguientes compromisos clave sobre acceso a energía:

-          Realizar esfuerzos conjuntos para mejorar el acceso a servicios de energía confiables y económicos.

-          Promover el uso sostenible de la biomasa.

-          Apoyar la transición a un uso más limpio de los combustibles fósiles.

Compromisos clave sobre desarrollo industrial:

-          Brindar asistencia para aumentar las oportunidades de empleo generador de ingresos, teniendo en cuenta la Declaración de la OIT sobre Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo.

-          Promover micro-emprendimientos y pequeñas y medianas empresas.

-          Facilitar el beneficio que las comunidades rurales pueden obtener de emprendimientos mineros de pequeña escala.

Compromisos clave sobre habitantes de tugurios:

-          Mejorar el acceso de los pobres urbanos y rurales a la tierra y a la propiedad.

-          Usar materiales sostenibles y de bajo costo y tecnologías apropiadas para construir viviendas para los pobres.

-          Apoyar a las autoridades locales en sus programas de mejoramiento de tugurios.

Compromisos clave sobre trabajo infantil:

-          Tomar medidas inmediatas para eliminar las peores formas de trabajo infantil.

-          Promover la cooperación internacional para asistir a los países en desarrollo que requieren ayuda para lidiar con el trabajo infantil y sus causas.

III. Modificación de las modalidades insostenibles de consumo y producción: se propone que los gobiernos, las organizaciones internacionales relevantes, el sector privado, y todos los grupos principales, actúen para modificar fundamentalmente el modo en que las sociedades producen y consumen recursos con la meta de alcanzar el desarrollo sostenible global.

En este capítulo, el Plan contiene los siguientes compromisos clave sobre consumo y producción sostenible:

-          Aumentar la eco-eficiencia, con apoyo financiero para la creación de capacidades; transferencia e intercambio de tecnología con países en desarrollo, y países con economías en transición.

-          Aumentar la inversión en producción más limpia y eco-eficiencia en todos los países a través de esquemas de incentivos, apoyo y políticas dirigidas al establecimiento de los marcos regulatorios, financieros y legales apropiados.

-          Brindar incentivos a la inversión en producción más limpia y eco-eficiencia en todos los países, tales como préstamos financiados por el Estado y asistencia técnica.

-          Integrar la cuestión de los patrones de consumo y producción en las políticas, programas, y estrategias de desarrollo, incluidas las estrategias de reducción de la pobreza.

-          Desarrollar la responsabilidad corporativa en materia ambiental y social.

-          Alentar a las instituciones financieras a incorporar consideraciones de desarrollo sostenible en sus procesos de toma de decisión.

Asimismo, contiene los siguientes compromisos clave sobre energía para el desarrollo sostenible:

-          Promover la internalización de los costos ambientales.

-          Establecer programas domésticos sobre eficiencia energética.

-          Acelerar el desarrollo, la diseminación y el despliegue de tecnologías económicamente accesibles en materia de eficiencia energética más limpia, y conservación de energía.

-          Recomendar que las políticas de instituciones financieras internacionales y de otras agencias, apoyen a los países a establecer políticas y marcos regulatorios para crear un campo de juego nivelado.

-          Apoyar esfuerzos para mejorar el funcionamiento, transparencia, e información sobre mercados de energía, tanto respecto de la oferta como de la demanda.

-          Fortalecer y facilitar, según corresponda, los acuerdos de cooperación regional para promover el comercio transfronterizo de energía.

-          Implementar estrategias de transporte para el desarrollo sostenible.

-          Promover inversiones y asociaciones para el desarrollo de sistemas de transporte multi-modal, sostenibles y eficientes desde el punto de vista energético.

Y los siguientes compromisos clave en materia de manejo de químicos:

-          Alentar a los países para que implementen el Nuevo sistema global armonizado para la clasificación y rotulado de químicos, con la meta de hacerlo operativo hacia 2008.

-          Prevenir y minimizar los residuos y maximizar la reutilización, reciclado y uso de materiales alternativos no agresivos para el medio ambiente.

-          Desarrollar sistemas de manejo, priorizando la prevención y minimización de residuos, la reutilización y reciclado, y las instalaciones de disposición final ambientalmente adecuadas.

-          Promover la ratificación e implementación de los instrumentos internacionales relevantes sobre químicos y residuos peligrosos.

-          Promover esfuerzos para prevenir el tráfico internacional ilegal de químicos peligrosos y residuos peligrosos, y para evitar el daño resultante del movimiento transfronterizo y disposición final de residuos peligrosos.

IV. Protección y gestión de la base de recursos naturales del desarrollo económico y social: en el encabezamiento del capítulo se acuerda revertir la actual tendencia en materia de degradación de los recursos naturales en los casos en que sea posible.

El Plan contiene los siguientes compromisos clave sobre recursos hídricos:

-          Lanzar un programa de acción para alcanzar las metas sobre agua potable y saneamiento.

-          Movilizar recursos financieros internacionales y domésticos; transferir tecnología; promover buenas prácticas y apoyar la creación de capacidades.

-          Promover y brindar recursos financieros nuevos y adicionales, y tecnologías innovadoras para implementar el Capítulo 18 de la Agenda 21.

-          Desarrollar hacia 2015 planes integrados de manejo eficiente de recursos hídricos.

Asimismo, contiene los siguientes compromisos clave sobre océanos:

-          En los casos en que sea posible, las pesquerías sobre-explotadas serán mantenidas en, o restablecidas a, su máxima explotación sostenible a más tardar en 2015.

-          Eliminar subsidios que contribuyen a la pesca ilegal, no reportada y no regulara y a la sobre-explotación.

-          Implementar la Convenció de Ramsar.

-          Implementar el Programa de Acción Global para la Protección del Medio Ambiente Marino de las Actividades basadas en la Tierra.

-          Establecer un proceso regular bajo la O.N.U., para el reporte y evaluación del estado del medio ambiente marino hacia 2004.

Sobre contaminación, el Plan incluye el compromiso de mejorar, hacia 2010, el acceso de los países en desarrollo a sustancias alternativas que dañan la capa de ozono.

El Plan contiene los siguientes compromisos clave sobre biodiversidad:

-          Alcanzar hacia 2010 una reducción significativa en la tendencia actual de pérdida de biodiversidad.

-          Negociar un régimen internacional para promover la salvaguarda de un acceso justo y equitativo a los beneficios derivados del uso de los recursos genéticos.

Sobre bosques, contiene el compromiso de tomar medidas inmediatas e materia de implementación de leyes forestales nacionales y en materia de comercio internacional ilegal en relación con la producción forestal.

Sobre minería, el Plan apoya los esfuerzos para lidiar con los impactos ambientales, económicos, de salud y sociales de la minería, los metales y minerales; y hace un llamamiento para la promoción de prácticas sostenibles de minería.

V. El desarrollo sostenible en un mundo en vías de globalización: el capítulo contiene un párrafo introductorio en el que se caracteriza a la globalización, (reconociendo que entre los grandes desafíos se encuentran las crisis financieras, la inseguridad, la pobreza, la exclusión, y la inequidad); y en el que se hace un llamado para la implementación de políticas nacionales e internacionales de nivelación.

El primer párrafo también apoya la conclusión del programa de trabajo de la Declaración Ministerial de Doha; la implementación del Consenso de Monterrey; alienta esfuerzos para asegurar que el proceso de toma de decisiones sea transparente; apoya una fortalecida capacidad de los países en desarrollo para beneficiarse de las oportunidades del comercio liberalizado, apoya el trabajo en curso de la OIT sobre dimensión social de la globalización y hace un llamamiento a la provisión de asistencia técnica y creación de capacidades en materia de comercio.

Otros párrafos del capítulo realizan llamamientos sobre:

-          Activa promoción de responsabilidad corporativa, basada en los Principios de Río.

-          Fortalecimiento de la capacidad de los países en desarrollo para promover iniciativas públicas/privadas para aumentar el acceso, precisión y alcance de la información sobre países y mercados financieros.

-          Fortalecimiento de los acuerdos de cooperación y de comercio regionales.

-          Asistencia para los países desarrollados y las economías en transición para reducir la brecha tecnológica digital.

VI. La salud y el desarrollo sostenible: se acuerda fortalecer la capacidad de los proveedores de servicios de cuidados para la salud a todos. Los compromisos acordados incluyen:

-          Brindar asistencia técnica y financiera a los países en desarrollo y con economías en transición para implementar la Estrategia Sal ud para Todos.

-          Desarrollar asociaciones para mejorar el conocimiento global en materia de salud hacia 2010.

-          Desarrollar programas para reducir las tasas de mortalidad infantil en dos tercios hacia 2015, y las tasas de mortalidad materna en tres cuartos de la tasa del 2000.

-          Promover la preservación, desarrollo y uso de conocimientos y prácticas efectivas de medicina tradicional.

El Plan incluye también un compromiso para reducir la incidencia de Sida entre los jóvenes, en un cuarto en los países más afectados hacia 2005, y globalmente hacia 2010. Para ello, se acordó lo siguiente:

-          Proveer recursos para apoyar el Fondo Global para la Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria.

-          Movilizar recursos financieros públicos, y alentar recursos financieros privados para la investigación y desarrollo en materia de enfermedades de los pobres, tales como Sida, Malaria, Tuberculosis.

Igualmente, se acordó en este capítulo atacar los impactos en la salud, resultantes de la contaminación del aire, con especial atención a mujeres y niños, y de la exposición al plomo.

VII. Desarrollo sostenible de los pequeños Estados insulares en desarrollo: se reconocen las necesidades especiales de los pequeños Estados insulares y se hace un llamamiento a la acción en las siguientes áreas:

-          Implementación nacional y regional con adecuado financiamiento, incluido a través de las áreas focales del GEF.

-          Transferencia de tecnología y asistencia para la creación de capacidades.

-          Manejo sustentable de pesquerías, fortalecimiento de las organizaciones regionales de manejo de pesquerías.

-          Apoyo al desarrollo e implementación de programas de trabajo sobre diversidad biológica marina y costera.

-          Programas de agua potable.

-          Desarrollo de iniciativas comunitarias sobre turismo sostenible hacia 2004.

-          Manejo integral de riesgos, prevención de desastres, mitigación de las consecuencias del desastre, eventos climáticos extremos, y otras emergencias.

-          Desarrollo de índices e indicadores relacionados sobre vulnerabilidad económica, social, y ambiental.

-          Movilización de recursos y asociaciones adecuadas para tratar la adaptación a los efectos adversos del cambio climático, el aumento del nivel del mar y la variabilidad climática.

-          Creación de capacidades y arreglos institucionales para implementar regímenes de propiedad intelectual.

-          Apoyar la disponibilidad de servicios de energía económicamente accesibles, y ambientalmente adecuados, y nuevos esfuerzos en materia de suministro y servicios de energía hacia 2004.

-          Revisión integral de la implementación del Programa de Acción de Barbados para el Desarrollo Sostenible de los Pequeños Estados Insulares en 2004.

-          Pedido a la Asamblea General de N.U. para que considere convocar a una conferencia internacional sobre el desarrollo sostenible de los pequeños Estados insulares.

VIII. Desarrollo sostenible para África: este capítulo afirma el compromiso de la comunidad internacional para apoyar el desarrollo sostenible de África, teniendo en cuenta los especiales desafíos de la región, y para tomar medidas concretas para implementar la Agenda 21 en África, en el marco de la Nueva Asociación para el Desarrollo de África (NEPAD). Entre otros puntos, el párrafo incluye los siguientes compromisos:

-          Apoyar programas y asociaciones para asegurar el acceso universal a la energía a al menos, el treinta y cinco por ciento de la población africana dentro de los próximos 20 años.

-          Movilizar recursos para desarrollar la capacidad de adaptación de África a los efectos adversos del cambio climático, incluido el aumento del nivel del mar, la variabilidad climática, y el desarrollo de estrategias nacionales sobre cambio climático.

-          Apoyar el uso sostenible de, y el acceso justo y equitativo a, los beneficios del uso de los recursos genéticos africanos.

-          Promover el desarrollo tecnológico y su difusión.

-          Aumentar la capacidad para alcanzar metas acordadas internacionalmente en materia de educación, hambre y seguridad alimentaria.

-          Apoyar el turismo sostenible.

-          Fortalecer los sistemas de cuidado de la salud, y su capacidad para movilizar apoyo financiero para hacer accesibles, en forma sostenible y económicamente viable, las drogas y la tecnología necesarias para controlar las enfermedades contagiosas tales como Sida, Malaria, Tuberculosis, y las enfermedades causadas por la pobreza.

VII bis. Otras iniciativas regionales: este párrafo reconoce iniciativas regionales, subregionales y transregionales, para la promoción del desarrollo sostenible.

En la subsección sobre “Desarrollo Sostenible en América Latina y el Caribe”, se incluyen medidas relativas a: biodiversidad; recursos hídricos; vulnerabilidades y ciudades sostenibles; aspectos sociales (incluidos salud y pobreza); aspectos económicos (incluida la energía); arreglos institucionales (incluida la creación de capacidades, indicadores y participación de la sociedad civil); y acciones de promoción de la cooperación Sur-Sur.

En la subsección sobre “Desarrollo Sostenible en Asia y el Pacífico”, se incluyen medidas relativas a: creación de capacidades para el desarrollo sostenible; reducción de la pobreza; producción más limpia y energía sostenible; manejo de la tierra y conservación de la biodiversidad; protección y manejo de, y acceso a, el agua potable, océanos, recursos de zonas costeras y marinas, desarrollo de pequeños Estados insulares en desarrollo y atmósfera, y cambio climático.

En la subsección sobre “Desarrollo Sostenible en la región de Asia Occidental”, se incluyen medidas relativas a: reducción de la pobreza; alivio de la deuda; manejo sostenible de recursos naturales (incluidos el manejo integrado de recursos hídricos, la implementación de programas para combatir la desertificación, manejo integrado de zonas costeras y control de la contaminación del suelo y el agua).

En la subsección sobre “Desarrollo Sostenible en la Región de la Comisión Económica para Europa (ECE), la región identifica sus prioridades de acción para el mutuo fortalecimiento de los pilares del desarrollo sostenible en los párrafos 32ª 46 de una declaración ministerial.

IX. Medios de ejecución: este capítulo contiene secciones sobre finanzas, comercio, transferencia de tecnología, creación de capacidades y educación.

En la subsección sobre finanzas se declara que las metas de desarrollo acordadas internacionalmente, incluidas las de la Declaración del Milenio y las de la Agenda 21, requieren aumentos significativos en los recursos financieros, tal como se define en el Consenso de Monterrey, se cita el principio de “responsabilidades comunes pero diferenciadas”, y se hace un llamamiento a la implementación de los resultados de las principales conferencias de la O.N.U. Asimismo, esta subsección:

-          Describe a la movilización de recursos como un primer paso para asegurar que el siglo XXI sea el siglo del desarrollo sostenible para todos.

-          Identifica el desafío de crear condiciones internas para el ahorro y la inversión.

-          Hace un llamamiento al incremento de flujos de inversión extranjera directa para apoyar a los países en desarrollo.

-          Reconoce que un incremento sustantivo de la ayuda oficial para el desarrollo y otros recursos, es necesario para cumplir con los compromisos de la Conferencia Internacional sobre Financiamiento para el Desarrollo.

-          Alienta un uso más eficiente y efectivo de la ayuda oficial para el desarrollo.

-          Apoya esfuerzos para reformar la arquitectura financiera internacional de modo de promover mayor transparencia y equidad.

-          Celebra la tercera reposición del GEF.

-          Hace un llamado a la reducción de la carga insostenible de la deuda y a la pronta implementación de la iniciativa ampliada para Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC).

En la subsección sobre comercio, se reconoce el importante papel que el comercio puede tener en el logro del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza, y se alienta a los miembros de la OMC a completar el programa de trabajo acordado en la Cuarta Conferencia Ministerial de la OMC. También se alienta a estos países a:

-          Facilitar la incorporación de todos los países en desarrollo.

-          Implementar medidas de asistencia técnica y creación de capacidades en materia de comercio y apoyar el “Doha Development Agenda Global Trust Fund”.

-          Implementar la nueva estrategia de la OMC sobre cooperación técnica.

-          Apoyar la implementación del “Integrated Framework for Trade-Related Technical Assistance to Least Developed Countries”.

La subsección incluye, asimismo:

-          El tratamiento de cuestiones propias de los países en desarrollo en materia de implementación de ciertos acuerdos y decisiones de la OMC.

-          El cumplimiento de los compromisos de los miembros de la OMC, especialmente en materia de acceso a mercados.

-          El cumplimiento del compromiso a realizar las negociaciones integrales, iniciadas bajo el Acuerdo sobre Agricultura en el marco de la OMC, con el objetivo entre otros, de eliminar toda forma de subsidios a la exportación.

-          El avance hacia el otorgamiento, por parte de los países desarrollados, de acceso libre de aranceles y cuotas para las exportaciones de todos los países menos desarrollados.

-          La creación de capacidades para ayudar a los países dependientes de las Commodities a diversificar sus producciones.

-          Lograr que los países en desarrollo y con economías en transición, puedan alcanzar mayores beneficios en materia de liberalización comercial, incluso a través de iniciativas público/privadas.

La subsección también alienta el apoyo mutuo entre comercio, desarrollo y medio ambiente, con el objetivo de alcanzar el desarrollo sostenible; a través de acciones en el marco del Comité sobre Comercio y Ambiente, y el Comité sobre Comercio y Desarrollo de la OMC; de la conclusión del programa de trabajo de Doha, y de asistencia técnica a través de la cooperación entre las Secretarías de la OMC y de los organismos de la O.N.U. La subsección sobre comercio igualmente alienta el uso voluntario de evaluaciones de impacto ambiental, y promueve el apoyo mutuo entre el sistema multilateral de comercio y los acuerdos medioambientales, en forma consistente con las metas del desarrollo sostenible, y en apoyo del programa de trabajo de la OMC. Por último, esta subsección, incluye referencias a:

-          La Declaración de Doha sobre el Acuerdo TRIPS y la Salud Pública.

-          Restricciones al comercio disfrazadas de medidas medioambientales.

-          Medidas unilaterales.

-          Autodeterminación de los pueblos e integridad territorial.

Las restantes subsecciones del capítulo IX, se refieren a transferencia de tecnología; creación de capacidades; educación como una contribución esencial al desarrollo sostenible; acceso a información medioambiental, y procedimientos judiciales y administrativos.

X. Marco institucional para el desarrollo sostenible: la introducción de este capítulo expresa que un marco institucional afectivo (a todo nivel), para el desarrollo sostenible, se basa en la plena implementación de la Agenda 21; los resultados de la CMDS; y otras metas de desarrollo internacionalmente acordadas. Define objetivos, tales como la coherencia, coordinación, seguimiento y creciente efectividad, y eficiencia en el marco de, y fuera de, el sistema de la O.N.U.; y el fortalecimiento de la participación, especialmente de los países en desarrollo.

En la subsección sobre el nivel internacional, se hace un llamamiento a:

-          Integrar las metas de desarrollo sostenible en las políticas, programas de trabajo y lineamientos operativos de las agencias de la O.N.U. y las instituciones financieras y comerciales internacionales, “en el marco de sus mandatos”.

-          Fortalecer la cooperación dentro del sistema de la O.N.U.

-          Implementar las decisiones sobre gobernanza ambiental internacional, adoptadas por el UNEP Governing Council e invitar a la UNGA a tratar la cuestión de la membresía universal de dicho Governing Council.

-          Promover buena gobernanza en el nivel internacional, y fortalecer a la O.N.U. y otras instituciones multilaterales.

La subsección sobre ECOSOC, reafirma su papel en la supervisión de la coordinación de todo sistema de la O.N.U., y la integración de los tres pilares del desarrollo sostenible. Se insta a ampliar el papel de la Comisión sobe el Desarrollo Sostenible, de modo de incluir la revisión del progreso en la implementación de la Agenda 21 y el estudio de los nuevos desafíos, y a que esta Comisión limite la cantidad de temas tratados en cada sesión.

La subsección sobre instituciones internacionales resalta la importancia de que estas instituciones coordinen mejor sus actividades en la implementación de la Agenda 21; los resultados de la CMDS; los aspectos de desarrollo sostenible de la Declaración del Milenio; el Consenso de Monterrey y la Declaración Ministerial de Doha. También enfatiza la necesidad de apoyar el programa Capacidad 21 del PNUD, y fortalecer la cooperación entre el PNUMA y otros órganos de la O.N.U., las agencias especializadas, las instituciones de Bretón Woods y la OMC.

La subsección sobre arreglos institucionales a nivel regional, alienta a las comisiones regionales a fortalecer su capacidad, aumentar la participación multisectorial, las asociaciones, y el apoyo a los programas regionales.

La subsección sobre arreglos institucionales a nivel nacional, destaca que los Estados deberían fortalecer los mecanismos existentes; formular estrategias para el desarrollo sostenible inmediatamente, e “iniciar su implementación hacia 2005”; promover la participación pública y el acceso a la información; promover el establecimiento de consejos para el desarrollo sostenible; fortalecer los arreglos institucionales nacionales para el desarrollo sostenible, y el papel y capacidades de las autoridades locales.

La última subsección, realiza un llamamiento a fortalecer las asociaciones, incluidos todos los grupos principales; además reconoce que se están considerando las posibles relaciones entre el medio ambiente y los derechos humanos, incluido el derecho al desarrollo; y finalmente, alienta la participación de los jóvenes.

ELABORACION DE DECLARACION DE JOHANNESBURGO SOBRE DESARROLLO SOSTENIBLE.

            La Declaración no fue realmente negociada, ya que el gobierno Sudafricano no pudo circular el texto propuesto con la debida antelación, dado que debió elaborarlo en forma paralela con las demoradas negociaciones sobre el Plan de Acción. Los elementos de la Declaración, identificados en la IV Reunión Preparatoria (Bali, junio 2002), evolucionaron hasta constituir un texto de 69 párrafos, que fue circulado por Sudáfrica recién el 2 de septiembre.

            Así, la Declaración fue discutida en consultas informales durante la segunda semana de la CMDS. Como reacción al primer texto propuesto por Sudáfrica, muchas delegaciones presentaron comentarios. En general, hubo consenso en que el mismo, era demasiado extenso y detallado. En la mañana del 4 de septiembre, tuvo lugar una reunión cerrada, bajo la presencia de Sudáfrica y con participación de las delegaciones claves, para definir la redacción final de la Declaración. Ésta fue finalmente adoptada unánimemente en el Plenario.

 CONTENIDO DE LA DECLARACIÓN DE JOHANNESBURGO SOBRE EL DESARROLLO SOSTENIBLE.

            La Declaración es un documento compuesto por seis secciones. Repasa el camino desde la Cumbre de la Tierra hasta la CMDS; resalta los actuales desafíos; expresa un compromiso con el desarrollo sostenible; destaca la importancia del multilateralismo, y enfatiza la necesidad de una adecuada implementación.

            Reafirma, “desde este continente, cuna de la humanidad”, un compromiso con el desarrollo sostenible y con la construcción de una sociedad global humana, que reconoce la necesidad de dignidad humana para todos. Enfatiza los tres pilares del desarrollo sostenible en todos los niveles y una decisión común de erradicar la pobreza; cambiar los patrones de consumo y producción, y proteger y manejar la base de recursos naturales. Reconoce desafíos actuales como el de reducir la creciente brecha entre ricos y pobres, y el desafío de lidiar con la pérdida de biodiversidad, con la desertificación, contaminación, el dilema de los beneficios y costos de la globalización, y la posible pérdida de confianza en los sistemas democráticos.

            La Declaración destaca igualmente la importancia de la solidaridad humana, y llama a la promoción del diálogo y la cooperación entre las civilizaciones del mundo. Celebra las decisiones alcanzadas en materia de metas, plazos y asociaciones para mejorar el acceso al agua potable, al saneamiento, a la energía, al cuidado de la salud y el alimento. Resalta la necesidad del acceso a recursos financieros; de la apertura de los mercados; y de la transferencia de tecnología. Reafirma compromisos para enfrentar las amenazas generadas por la ocupación extrajera y los conflictos armados, la corrupción, el terrorismo y toda forma de intolerancia, y las enfermedades transmisibles como el Sida, la Malaria y la Tuberculosis.

            La Declaración enfatiza el fortalecimiento de la participación de la mujer y el papel vital de los pueblos indígenas. Convoca a apoyar las metas de la Declaración del Milenio, el incremento de la ayuda oficial al desarrollo, iniciativas regionales como NEPAD, etc. Destaca igualmente, la necesidad de mejores oportunidades de empleo y de que el sector privado desarrolle la responsabilidad corporativa.

            La Declaración reafirma los compromisos de todos los Estados con la Carta de la O.N.U. y con el derecho internacional; insta a fortalecer el multilateralismo y a la formación de un proceso inclusivo para una mejor participación de todos los sectores principales.

            Se cierra la Declaración con una expresión de agradecimiento al gobierno y pueblo sudafricano.

A MODO DE CONCLUSION

            La Cumbre se desarrolló en un modo globalizado, en el que por un lado se registra una gran ascendencia de la OMC, y frente a ello muchas veces, contrastan los esfuerzos recientes de la comunidad internacional de globalizar la agenda social y del desarrollo, a través de por ejemplo, la Declaración del Milenio y los compromisos de Monterrey.

           

La Cumbre brindó una gran oportunidad para presionar y apoyar el progreso de las agendas de desarrollo sostenible, tanto dentro del sistema de la O.N.U., como más allá del mismo, en particular en la OMC, el Banco Mundial, y el GEF. Sin embargo, su mensaje solamente convencerá la verdad cuando los ministerios de comercio y de finanzas de los gobiernos nacionales también se involucren más profundamente con las implicancias del desarrollo sostenible.

            La Cumbre también extendió los conceptos sobre multilateralismo, al aumentar el soporte social y empresario para el desarrollo sostenible, lo cual impulsa el concepto del multilateralismo más allá de una perspectiva Estado-céntrica.

            Ya estamos en la etapa de seguimiento de la Cumbre y en tal sentido, el próximo paso, implica definir el papel futuro de la Comisión para el Desarrollo Sostenible (CDS), y qué nuevo tipo de mandato le será dado.

            Muchos esperan que con el nuevo Plan de Acción, la CDS pueda ser refocalizada para desarrollar y poner en ejecución estructuras que puedan mover la agenda de la Cumbre hacia delante. Esto exigirá un cambio radical en los niveles de la cooperación de las agencias de la O.N.U., y contestar algunas preguntas sobre la utilidad (o futilidad) de las negociaciones para regocijo de los negociadores.

            La Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible no produjo abundancia de nuevos manifiestos y acuerdos como lo hizo Río, y por otra parte, nadie necesitaba una Cumbre Mundial para saber que las condiciones de los pobre del mundo y del ambiente, no son buenas. Es por tal razón, que para medir su éxito y fracaso se debe ser muy cauto en el análisis.

             En ese sentido, un hecho importante y rescatable resulta ser que en la Cumbre se percibió que el “desarrollo sostenible” es mucho más que un concepto teórico y que ya se está diferenciando como modelo alternativo.

            Como en Estocolmo y Río, sin embargo, los efectos de esta Cumbre no se pueden medir completamente en las consecuencias inmediatas. Su impacto en el proceso internacional y en los niveles nacionales, locales, e individuales, llegará a ser visible sólo con el correr del tiempo.

           

            Cabe agregar, a modo anecdótico, ciertos datos estadísticos de la Cumbre; como ser que la CMDS tuvo un costo aproximado de 55 millones de dólares, siendo tres veces más costosa que Eco ’92. Este dato tendría su fundamento en que la Secretaría de la O.N.U. solicitó mayor inversión en seguridad, después del atentado que produjo la caída de las torres gemelas en los Estados Unidos.

            Podemos decir que se contó con 45 mil participantes aproximadamente, y que para alojar a tal cantidad de gente, se tomaron medidas de mejoramiento de la infraestructura del lugar, lo que produjo un gran impacto ante la situación de crisis que padece África, que afecta a 13 millones de personas.

            Por último, la puesta en marcha de la Cumbre liberó alrededor de 300.000 toneladas de dióxido de carbono, por lo que cabe preguntarse, ¿el objetivo central de la reunión, era verdaderamente la preocupación por el medio ambiente?

ORGANISMOS INTERNACIONALES RELACIONADOS CON EL MEDIO AMBIENTE.

Fondo para el Medio Ambiente Mundial: Proyectos de tamaño mediano

 

INTRODUCCIÓN

El Fondo para el Medio Ambiente Mundial

El Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) proporciona a los países en desarrollo y los países con economías en transición financiamiento para cubrir el costo incremental de proyectos encaminados a proteger y utilizar racionalmente el medio ambiente mundial.

Sus actividades se concentran en cuatro esferas: diversidad biológica, cambio climático, aguas internacionales y agotamiento de la capa de ozono. Las actividades relativas a la degradación de tierras, fundamentalmente la desertificación y la deforestación, también se financian cuando se relacionan con una o más de esas esferas de actividad.

Tres Organismos de Ejecución – el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Banco Mundial – trabajan con los proponentes de proyectos para preparar los proyectos y las actividades que reciben financiamiento del FMAM. Todas las propuestas de proyectos deben presentarse al FMAM a través de esos organismos.

Los proyectos de tamaño mediano

Los proyectos de tamaño mediano requieren un máximo de US$ 1 millón en financiamiento del FMAM. La mayoría de los proyectos del FMAM requieren un promedio de US$ 5 millones y duran varios años. A medida que el FMAM ha obtenido experiencia en la ejecución de proyectos, ha reconocido que para los proyectos más pequeños sería útil establecer procedimientos acelerados de modo que pudieran diseñarse y ejecutarse de manera más rápida y eficiente. En su reunión de octubre de 1996, el órgano rector del FMAM – el Consejo del FMAM – aprobó procedimientos para simplificar la tramitación de los proyectos de tamaño mediano.

¿Quién puede presentar ideas de proyectos?

Los gobiernos, las instituciones nacionales, las comunidades locales, las organizaciones no gubernamentales, las instituciones académicas, las organizaciones internacionales y las entidades del sector privado pueden presentar proyectos de tamaño mediano para su examen. La entidad que presenta una idea es el proponente del proyecto. La misma entidad puede o no encargarse de la ejecución del proyecto sobre el terreno.

Requisitos que deben cumplir los proyectos de tamaño mediano

Los principales requisitos para los proyectos de tamaño mediano son los siguientes:

Deben llevarse a cabo en un país elegible. Los países pueden obtener fondos del FMAM: 1) si reúnen las condiciones necesarias para recibir asistencia a través del mecanismo financiero de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático o del Convenio sobre la Diversidad Biológica (los países en desarrollo que han ratificado la Convención o el Convenio son elegibles con arreglo de las disposiciones de dichos instrumentos), o 2) si pueden obtener préstamos del Banco Mundial (BIRF y/o AIF) o recibir asistencia técnica del PNUD a través de los programas por países. En el caso de los proyectos relativos al cambio climático o la biodiversidad, el país ( o los países) en que se llevará a cabo el proyecto debe(n) haber ratificado la Convención o el Convenio pertinente.

Deben ser compatibles con las prioridades y los programas nacionales. Un principio importante de los proyectos del FMAM es que deben ser impulsados por los países. En otras palabras, deben originarse en el país y deben contar con el apoyo de un buen número de interesados a nivel nacional. La mayoría de los países tienen planes y programas para lograr objetivos ambientales nacionales e internacionales en que se identifican los principales problemas y las principales prioridades de cada uno. Las ideas de proyectos deben ser compatibles con esas prioridades nacionales.

Deben referirse a una o más de las esferas de la actividad del FMAM. El mandato del FMAM consiste en financiar actividades relacionadas con la diversidad biológica, el cambio climático, las aguas internacionales y el agotamiento de la capa de ozono. Aunque puede haber excelentes ideas para encarar una amplia gama de problemas ambientales, las propuestas deben referirse a una de las cuatro esferas de actividad para poder recibir financiamiento del FMAM.

Deben ser compatibles con la Estrategia Operacional del FMAM, en que se prevén programas operacionales y medidas de respuesta a corto plazo. En la Estrategia Operacional se proporcionan directrices para la preparación de iniciativas. La Estrategia contiene principios de política básicos desarrollados por los gobiernos participantes (véase el Apéndice 1). También se identifican 10 programas operacionales iniciales para orientar la preparación de las actividades de proyectos (véase Apéndice 2). Se trata de marcos para el diseño y la coordinación de conjuntos de proyectos que deben contribuir colectivamente al logro de objetivos específicos relacionados con el medio ambiente mundial. Se pueden obtener ejemplares de los programas operacionales de la Secretaría y de los organismos de ejecución, y también de la página electrónica del FMAM (http://www.worldbank.org.html/gef)

Además de los proyectos compatibles con los programas operacionales, también puede obtenerse financiamiento para la adopción de medidas de respuesta a corto plazo, es decir, actividades de proyectos que pueden generar beneficios a corto plazo a un costo bajo. Se consideran caso por caso. Un ejemplo sería un proyecto relativo al cambio climático encaminado solamente a reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero; otro, la adopción de medidas urgentes para conservar una especie gravemente amenazada.

Deben requerir financiamiento del FMAM solamente para cubrir el costo incremental convenido de las medidas encaminadas a generar beneficios para el medio ambiente mundial. El FMAM proporciona fondos para ayudar a los países receptores a modificar actividades existentes o planificadas (actividades básicas) de modo que las actividades revisadas (alternativas) beneficien el medio ambiente mundial o no lo perjudiquen.

Deben contar con la participación del público en las etapas de diseño y ejecución. La participación del público es esencial para que los proyectos sean sostenibles y de buena calidad. Los proyectos del FMAM deben contar con la participación de los interesados en la identificación, el diseño y la ejecución. Deben preverse en ellos la difusión de información y deben encararse cuestiones sociales y de participación, como las necesidades de los grupos vulnerables, el posible impacto social del proyecto y los posibles conflictos resultantes de la ejecución del proyecto.

Deben contar con el apoyo del gobierno o los gobiernos del país o países en que se realizarán. Antes de recibir financiamiento del FMAM, las propuestas de proyectos de tamaño mediano deben obtener la aprobación del funcionario o la entidad del gobierno nacional encargado de los proyectos del FMAM (centro de coordinación nacional del FMAM). Sin esa aprobación, el proyecto no puede seguir adelante.

¿Hay algún formato específico que debe seguirse para la preparación de las propuestas de proyectos?

Esta carpeta incluye: 1) un documento modelo para la presentación inicial de ideas de proyectos; 2) un formulario del Servicio de Formulación y Preparación de Proyectos (SFPP), para los proponentes de proyectos que solicitan financiamiento (hasta US$ 25.000) para preparar el proyecto, y 3) un documento modelo de datos básicos sobre las propuestas de proyectos que se presentan al FMAM para su aprobación.

A fin de facilitar la preparación y la presentación de las ideas y los datos básicos de proyectos, a partir del 1 de junio de 1997 los documentos y formularios pueden verse en línea en la página electrónica del FMAM (http://www.worldbank.org.html/gef) o copiarse directamente en una computadora personal como archivo original en Word 6.0

  

 

La Comisión sobre el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas

La Comisión sobre el Desarrollo Sostenible fue establecida después de la Cumbre de la Tierra para apoyar, alentar y supervisar a los gobiernos, los organismos de las Naciones Unidas y los grupos principales, tales como los sectores comercial e industrial, las organizaciones no gubernamentales y otros sectores de la sociedad civil, en las medidas que habrían de adoptar para aplicar los acuerdos alcanzados en la Cumbre para la Tierra.

La Comisión está integrada por representantes de 53 gobiernos elegidos entre Estados Miembros de las Naciones Unidas sobre la base de una representación geográfica equitativa. Los miembros ocupan su cargo durante períodos de tres años; cada año se celebran elecciones para cubrir los puestos que quedan vacantes por rotación. Las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales acreditadas ante la Comisión pueden participar en sus períodos de sesiones en calidad de observadores.

La Comisión, que se reúne anualmente en Nueva York, presenta informes al Consejo Económico y Social y formula recomendaciones a la Asamblea General. Su primer período de sesiones se celebró un año después de la Conferencia de Río, del 14 al 26 de junio de 1993; el segundo fue celebrado del 16 al 27 de mayo de 1994; el tercero, del 11 al 28 de abril de 1995, y el cuarto, del 18 de abril al 3 de mayo de 1996.

El mandato de la Comisión consiste en examinar la aplicación de los acuerdos alcanzados en la Cumbre para la Tierra, impartir orientación normativa a los gobiernos y a los grupos principales que realizan actividades relacionadas con el desarrollo sostenible y fortalecer el Programa 21 elaborando nuevas estrategias en caso necesario. La Comisión intenta promover el diálogo y crear asociaciones entre los gobiernos, los organismos de las Naciones Unidas y los grupos principales, lo cual resulta fundamental para promover el desarrollo sostenible en todo el mundo.

Entre las cuestiones intersectoriales que se examinan junto con las sectoriales cabe incluir: el comercio y el medio ambiente; las modalidades de producción y de consumo; la lucha contra la pobreza; la dinámica demográfica; los recursos y mecanismos financieros; la educación, la ciencia, la transferencia de tecnología ecológicamente racional, la cooperación técnica y el fomento de la capacidad; la adopción de decisiones y las actividades de los grupos principales.

Los informes que presentan anualmente los gobiernos son la base fundamental sobre la cual se evalúan los progresos y se determinan los problemas que se plantean a los países. A mediados de 1996, unos 75 gobiernos anunciaron que habían establecido comisiones nacionales de desarrollo sostenible u otros órganos de coordinación. Muchos países estaban tratando de obtener apoyo legislativo para sus planes de desarrollo sostenible; por otra parte, en la mayor parte de los países la participación de las organizaciones no gubernamentales es sumamente activa.

CORTE INTERNACIONAL DE JUSTICIA PARA EL AMBIENTE.

La necesidad de una Organización Supranacional con competencias jurisdiccionales delegadas para dirimir controversias entre las partes derivada de alguna de los instrumentos de protección al Ambiente, surgida de un Tratado Internacional, es ya imprescindible. En efecto, las regulaciones nacionales para los derechos fundamentales al medio ambiente y el acceso a la justicia para el reclamo por daños a él inferidos, presentan matices diferentes. Las leyes modernas sobre control de contaminación no son uniformes en los Estados, por ello se han acordado convenciones internacionales buscando homogeneizar la legislación existente. El ejemplo más notorio que permite justificar la existencia de órganos jurisdiccionales internacionales para el Ambiente lo constituye el control de sustancias químicas.

La legislación sobre dicho control varía considerablemente en el tipo y punto de control ejercidos sobre la producción, distribución y uso de sustancias químicas.

La necesidad de constituir una Corte Internacional de Justicia para el Ambiente ha sido iniciativa de la Corte de Casación Italiana y presentada en un seminario realizado en Río de Janeiro, Brasil, con motivo de la CNUMAD, y presentada por el Dr. Amedeo Postiglione en su libro «The Global Village Without Regulations. Ethical, Economical, Social and Legal motivations for an International Court of the Environment».

CONCLUSIÓN

Luego de un largo recorrido a través de los años en los que fueron surgiendo todas las problemáticas desarrolladas, y se concretaron encuentros de representantes de los Estados, con el fin de buscar soluciones a problemas en potencia, nos atrevemos a plantear la situación que hoy nos avasalla respecto del medio ambiente, tomando conciencia de la realidad en que vivimos, y por ello, convirtiéndonos en difusores del desarrollo sustentable como medio de protección de la naturaleza para las generaciones futuras.

Se está desarrollando una guerra silenciosa y continuada contra la Tierra: aumenta su temperatura; el clima es un caos; los glaciares se retiran; los océanos, bosques y fauna desaparecen a un ritmo creciente; y los productos químicos industriales han penetrado en las cadenas alimentarias de los lugares más recónditos del planeta.

            Y esto sucede mientras a los líderes politizan con palabras como “desarrollo sostenible” o “protección mediambiental”. Al fin de cuentas, son los gobiernos los que prometen, y los que dictan las políticas que promueven el desarrollo económico a todo coste. Mientras el consumo crece en los países  industrializados y las multinacionales aumentan sus beneficios, mil millones de personas no tienen las condiciones mínimas de vida, y la naturaleza se degrada rápidamente.

            Podemos decir entonces que el medio ambiente sigue deteriorándose a un ritmo alarmante; que la pobreza se agudiza tanto en los países subdesarrollados como en los que se encuentran en proceso de transición; que la seguridad disminuye, y que los conflictos violentos y los ataques siguen marcando al mundo. La mayoría de estos acontecimientos recientes, están relacionados con el fenómeno de la “globalización”, con el hecho de que vivimos en un mundo interconectado, en donde el comercio, la contaminación, el crimen, las enfermedades y la comunicación no conocen fronteras.

            La globalización trajo enormes beneficios a algunos, y desastres a otros. Generó brechas gigantes entre los que tienen y los que no, los que tienen acceso a la información, la tecnología y los recursos naturales, y los que no ejercen ninguna influencia en absoluto sobre los factores que afectan a sus vidas.

            Posiblemente nunca antes la humanidad alcanzó, como ahora, la posibilidad de resolver sus problemas de supervivencia y de permitir que cada individuo pueda realizarse como tal. Pero ese objetivo nunca pareció tan distante como ahora, cuando se hacen cada vez más dispares los ritmos de desarrollo de los países, se agudizan las desigualdades y se diferencian las oportunidades. Éste es el desafío central que hay que afrontar en nuestros tiempos.

            Hay que reconocer que, para avanzar hacia el desarrollo sostenible, (propuesto en todas las reuniones de medio ambiente), es preciso aprovechar los enormes potenciales de la globalización y del cambio tecnológico, el desarrollo de los medios masivos de comunicación y responder de manera proactiva a las aprensiones legítimas que ella provoca en aquellos sectores de la población cuya vulnerabilidad aumenta por la exclusión.

            Para aprovechar los potenciales de la globalización y el cambio científico-técnico, es urgente persistir en la integración de perspectivas que desarrollen una visión del presente y del futuro, que fortalezca los ámbitos locales y su inserción en lo global. No se puede detener la globalización, pero sí es seguro que se puede cambiar su orientación para que también se articulen las oportunidades de equidad desde y hacia los espacios locales, donde radica, trabaja y vive la gente.

            La globalización ha impulsado el desarrollo de los medios masivos de comunicación a favor de las grandes empresas, las cuales, por su naturaleza, convierten a la información y los mensajes en mercancía y a la comunicación en fuente de ganancias. Pero ellas tienen un potencial que no ha sido aprovechado plenamente para el bienestar social; por ejemplo, construyendo un discurso para el bien local, facilitando la difusión de la reflexión crítica a través de la radio y la televisión, creando espacios de diálogo y deliberación en torno a la solución de problemas sociales locales, y fortaleciendo procesos de educación popular.

            Todo lo expuesto forma parte de los discursos planteados en las reuniones y Cumbres realizadas a nivel mundial desde 1972, (fecha en que se considera la internalización del medio ambiente), hasta nuestros días. Discursos que llevaron a la búsqueda de posibles soluciones, las cuales se diagramaron conforme a las propuestas de los Estados parte, y que fueran tratadas a lo largo del presente trabajo. Y podemos decir que a 30 años de planteamientos y discusiones, se ha demostrado que los gobiernos todavía permiten grandes niveles de contaminación y destrucción medioambiental, lo que merma rápidamente las capacidades del planeta para satisfacer las necesidades de las generaciones presentes y futuras. Aún permanecen incumplidas una serie de promesas importantes e incluso tratados con obligaciones y compromisos. Bajo la “dictadura del desarrollo económico y la maximización del beneficio”, millones de personas viven en situación de pobreza crítica.

            Es importante destacar que la responsabilidad de cada persona y de cada país es hacer lo que cada uno debe en el ámbito local, pero guiado por una visión más amplia, que puede empezar por concebir al continente como escenario de las conexiones con el mundo. El progreso hacia el Desarrollo Sostenible puede ser una buena oportunidad, ya que consigue crear ventajas competitivas que pueden ser aprovechadas. Sin embargo, requiere de cambios profundos y de alto alcance en la actitud empresarial, incluyendo una nueva manera de hacer negocios.

            No cabe duda de que sólo la globalización que abarque a todos y esté basada en un desarrollo sostenido, es la que funcionará. El camino actual, sólo traerá resentimiento, desesperación, y correlativamente, más violencia.

            Por último, queremos resaltar a modo de ítems, ciertas cuestiones que emergen del estudio realizado sobre estos últimos 30 años de análisis de la situación del medioambiente,  resaltando nuestro optimismo de que es posible, (si todos coincidimos), llegar al desarrollo sostenible como vía de preservación de la propia vida.

Ø              Grandes dificultades presentadas por los países desarrollados para aceptar y poner en marcha las ideas de cooperación mundial; sobre todo, lo referente al apoyo a los países en vías de desarrollo.

Ø              Inaplicabilidad de lo establecido en las Declaraciones; lo que lleva a que en cada nueva reunión o Cumbre, se replanteen principios ya tratados, dada la falta de puesta en práctica. Esto a su vez, trae aparejada la inexistencia de cuestiones nuevas o novedosas, lo que genera un retraso en las medidas y metodologías a aplicar.

Ø              Enorme peso de los intereses que se generan a niveles político y económico, lo que impide el desarrollo y puesta en marcha de estos principios establecidos como compromisos de los Estados parte. Todo lo referente al medioambiente implica importantes movimientos de dinero e inversiones de gran envergadura.

Ø              A lo largo de estos años se ha tomado conciencia, y se continúa, del desarrollo sostenible o sustentable como vía de protección del ambiente en el cual se desenvuelve la propia vida humana; incorporando conceptos y métodos para su puesta en escena.

Ø              Internalización del Derecho al medioambiente, es decir, su incorporación como derecho internacional, y su consecuente repercusión jurídica a nivel internacional, reflejado en la magnitud de las Cumbres organizadas, y en las obligaciones asumidas por los propios Estados.

Ø              Incorporación a las legislaciones internas de los Estados, de formas de protección y operatividad del desarrollo sostenible, así como de programas de desarrollo y publicación de vías para tal fin. En nuestro país, encontramos ejemplos en el artículo 43 de la Constitución Nacional, incorporado en el año 1994; y también en la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, donde se establece el Programa de Desarrollo Sustentable de la Secretaría de Medio Ambiente y Espacio Público.



([1]) SERVI, Aldo Luis, Supranacionalidad y ambiente: tribunales internacionales ambientales, Este trabajo es parte del publicado en la revista «Nuevos Convenios para la Protección del Ambiente», del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata, en Noviembre de 1993.

([2]) PEREIRO DE GRIGARAVICIUS, María Delia, “Daño ambiental en el medio ambiente urbano” Un nuevo fenómeno económico en el siglo XXI, Ed. La Ley, Buenos Aires, 2001, pág. 28.

[3] Ver anexo